RAQUETA POLITICA
Próspero Aparicio Miranda
--- OBESIDAD, LA CORONA DEL ALIMENTO CHATARRA---
Los legisladores están “preocupados” por el incremento en el porcentaje de la obesidad infantil, es cierto que es un problema de salud que daña el desarrollo mental y físico de quién la padece y que se debe de actuar con eficacia para construir programas que permitan a niños (as) adolescentes a tener una mejor calidad de vida.
Se está cocinando una ley para que las vendimias en las afueras de centros escolares no se aparquen y no expendan sus “nefastas calorías” que niños y niñas consumen con gran regocijo ante las miradas complacientes de mamás y papás y que muy consentidores les cumplen sus antojos.
La verdad se les ván a ir a la yugular a cientos de changarritos (Del foxismo) que sobreviven escasamente con las utilidades de golosinas y fritangas que ansiosamente degustan los menores y también sus papis, porque basta con observar que no solamente los pequeñitos le entran a la jambada sino también sus progenitores.
Esos legisladores ya no saben en que ocupar su masa encefálica, es bueno que propongan y que utilicen el recurso legislativo para querer ayudar pero….todo lo manejan como arma política y lo mas seguro es que ya esté hecha su fosa para ser enterrado después que pasen las elecciones.
Aquí está el verdadero problema, vamos mas arriba, allá donde las águilas ponen sus huevos, obvio que todo lo que se consume acá abajo, se produce allá arriba, y es ahí donde los señores y señoras congresistas deben actuar en consecuencia, Sabritas, Barcel, Pepsi, Coca Cola, dulceros, Chicharroneros y podemos enumerar una centena de fabricantes de alimento chatarra que son bien apapachados por los gobernadores y el mismo Presidente de la República y aunque producen toneladas de basura y fabrican año con año muchos gorditos y gorditas son tolerados porque fomentan el empleo directo e indirecto, y a esta hora deben estar muy enojados, por no decir encabritados, porque los changarreros son sus mejores distribuidores y les quieren pasar la factura de que México pese mas que hace diez años.
Pero el problema no son tanto ellos, también en los hogares, los papis, tienen un alto grado de responsabilidad, en vez de sacar a caminar a sus críos o salir a correr con ellos, prefieren sentarlos ante una consola de video y dejarlos ahí por horas con una tanda de hot cakes, refrescos, fritangas y sentarse a ver las telenovelas o estarse mensajeando con la lista de amigos, mientras el señor ve sus juegos o inserta una película en el dvd hasta que llegue la noche, entonces cuál ejercicio, el ejemplo debe empezar en casa.
Hay también aquellos seres que ya nacieron así, esa es su morfología, es una herencia genética y aunque los fajen de chicos de por sí van a ser panzoncitos, ahí están los luchadores de sumo, para eso los engordan, para ser estrellas del pancracio.
Mas que leyes que perjudiquen a unos y se crea que van a beneficiar a otros se requiere de verdaderos programas que sean dirigidos primero a los padres y posteriormente a los profesores, plantear conjuntamente que es lo mejor para garantizar la salud física y mental de las personas de cualquier edad ---porqué hay gorditos (as) de todas las edades--- y de cualquier lugar. Es lógico que en un país de más de cien millones de habitantes progrese el sobrepeso, donde hay casos alarmantes de obesidad mórbida y que no permiten a quienes la padecen que lleven una vida digna.
De por sí nuestra población en la pobreza apenas y gana para medio comer y por lógica su alimentación es precaria y escasa en nutrientes, luego, entonces, optan por lo mas barato y lo menos nutritivo, que da como resultado que los mas afectados sean los menores de edad al engrosar la cintura y las estadísticas de salud pública por las enfermedades que desarrollan con un costo muy elevado para el arca del gobierno.
Sería excelente que la masita gris de nuestros gobernantes y legisladores crearan verdaderos programas a largo plazo y permanentes, para que dentro de veinte años los ciudadanos y ciudadanas sean esa generación que ven en sus alucinaciones de poder. Después de todo, la obesidad es la corona del alimento chatarra.
Que hay que hacer algo, si, que es apremiante, también, pero hay que valorar que no se puede tener a un México delgadito como la barbi, en todos los países hay gorditos y gorditas, además son bien simpáticos y agradables.
¿ A mi se me hace que a los legisladores todos les caemos gordos ?
Gracias por sus comentarios.
Mi correo: prosspero@hotmail,.com
Próspero Aparicio Miranda
--- OBESIDAD, LA CORONA DEL ALIMENTO CHATARRA---
Los legisladores están “preocupados” por el incremento en el porcentaje de la obesidad infantil, es cierto que es un problema de salud que daña el desarrollo mental y físico de quién la padece y que se debe de actuar con eficacia para construir programas que permitan a niños (as) adolescentes a tener una mejor calidad de vida.
Se está cocinando una ley para que las vendimias en las afueras de centros escolares no se aparquen y no expendan sus “nefastas calorías” que niños y niñas consumen con gran regocijo ante las miradas complacientes de mamás y papás y que muy consentidores les cumplen sus antojos.
La verdad se les ván a ir a la yugular a cientos de changarritos (Del foxismo) que sobreviven escasamente con las utilidades de golosinas y fritangas que ansiosamente degustan los menores y también sus papis, porque basta con observar que no solamente los pequeñitos le entran a la jambada sino también sus progenitores.
Esos legisladores ya no saben en que ocupar su masa encefálica, es bueno que propongan y que utilicen el recurso legislativo para querer ayudar pero….todo lo manejan como arma política y lo mas seguro es que ya esté hecha su fosa para ser enterrado después que pasen las elecciones.
Aquí está el verdadero problema, vamos mas arriba, allá donde las águilas ponen sus huevos, obvio que todo lo que se consume acá abajo, se produce allá arriba, y es ahí donde los señores y señoras congresistas deben actuar en consecuencia, Sabritas, Barcel, Pepsi, Coca Cola, dulceros, Chicharroneros y podemos enumerar una centena de fabricantes de alimento chatarra que son bien apapachados por los gobernadores y el mismo Presidente de la República y aunque producen toneladas de basura y fabrican año con año muchos gorditos y gorditas son tolerados porque fomentan el empleo directo e indirecto, y a esta hora deben estar muy enojados, por no decir encabritados, porque los changarreros son sus mejores distribuidores y les quieren pasar la factura de que México pese mas que hace diez años.
Pero el problema no son tanto ellos, también en los hogares, los papis, tienen un alto grado de responsabilidad, en vez de sacar a caminar a sus críos o salir a correr con ellos, prefieren sentarlos ante una consola de video y dejarlos ahí por horas con una tanda de hot cakes, refrescos, fritangas y sentarse a ver las telenovelas o estarse mensajeando con la lista de amigos, mientras el señor ve sus juegos o inserta una película en el dvd hasta que llegue la noche, entonces cuál ejercicio, el ejemplo debe empezar en casa.
Hay también aquellos seres que ya nacieron así, esa es su morfología, es una herencia genética y aunque los fajen de chicos de por sí van a ser panzoncitos, ahí están los luchadores de sumo, para eso los engordan, para ser estrellas del pancracio.
Mas que leyes que perjudiquen a unos y se crea que van a beneficiar a otros se requiere de verdaderos programas que sean dirigidos primero a los padres y posteriormente a los profesores, plantear conjuntamente que es lo mejor para garantizar la salud física y mental de las personas de cualquier edad ---porqué hay gorditos (as) de todas las edades--- y de cualquier lugar. Es lógico que en un país de más de cien millones de habitantes progrese el sobrepeso, donde hay casos alarmantes de obesidad mórbida y que no permiten a quienes la padecen que lleven una vida digna.
De por sí nuestra población en la pobreza apenas y gana para medio comer y por lógica su alimentación es precaria y escasa en nutrientes, luego, entonces, optan por lo mas barato y lo menos nutritivo, que da como resultado que los mas afectados sean los menores de edad al engrosar la cintura y las estadísticas de salud pública por las enfermedades que desarrollan con un costo muy elevado para el arca del gobierno.
Sería excelente que la masita gris de nuestros gobernantes y legisladores crearan verdaderos programas a largo plazo y permanentes, para que dentro de veinte años los ciudadanos y ciudadanas sean esa generación que ven en sus alucinaciones de poder. Después de todo, la obesidad es la corona del alimento chatarra.
Que hay que hacer algo, si, que es apremiante, también, pero hay que valorar que no se puede tener a un México delgadito como la barbi, en todos los países hay gorditos y gorditas, además son bien simpáticos y agradables.
¿ A mi se me hace que a los legisladores todos les caemos gordos ?
Gracias por sus comentarios.
Mi correo: prosspero@hotmail,.com




