ANIMALIA
LOS PARQUES DE CÓRDOBA
POR: MARICARMEN GARCÍA ELÍAS
Un buen amigo me llamó recientemente para compartirme una inquietud en la cual coincido, al igual que muchos lectores que en diferentes ocasiones me han hecho el mismo comentario pero en otras ciudades. Resulta que mi amigo acaba de adoptar una perrita y con estos días tan calurosos decidió llevarla a pasear a un parque recreativo de Córdoba llamado Alameda Murillo Vidal y se topó con un letrero donde prohíben la entrada de animales.
Este parque es uno de los más representativos de la ciudad, por muchos años estuvo en buenas condiciones y se antojaba ir a hacer ejercicio, una servidora iba en los años de infancia con los perros que en ese momento tenía, luego el lugar se dejó en total abandono y recientemente lo mejoraron un poquito en infraestructura aunque no del todo, por ejemplo hay un “mariposario” con muy pocas mariposas cuando en un inicio el ex alcalde Juan Lavín hizo gran alarde de las mejoras que se le harían a la Alameda y las cuales quedaron sólo en papel. A esto se suma la cara de pocos amigos de los vigilantes que cuando vieron a la perra de mi amigo casi querían lincharlo.
Como buen ciudadano mi amigo les preguntó en qué parte de las leyes o reglamentos correspondientes del municipio dice que los perros no pueden entrar a los parques, algo que por supuesto no pudieron responder y se ofendieron aún más, ante tal “imprudente” pregunta. Entonces mi amigo hizo lo que cualquiera hubiera hecho se fue a otro parque esperando tener mejor suerte y eligió el parque Paso Coyol, ahí tuvo el mismo recibimiento aunque luego de dialogar con los vigilantes finalmente le dejaron entrar admitiendo que nunca han visto que en el reglamento de parques y jardines se prohíba tajantemente la entrada de los animales y en lo personal reconocieron que ellos también son aficionados a las mascotas.
Pero toda esta danza dominical nos hace reflexionar por qué prohíben la entrada de los animales a los parques el argumento más sonado es que los perros defecan y los dueños no recogen la suciedad, pero entonces a los que hay que educar es a los dueños, en Jalapa donde tuve oportunidad de vivir algunos años, hay parques que tienen bolsas como las de las verduras en los supermercados para que el dueño pasee a su perro y recoja sus necesidades, es una ciudad muy avanzada en este tema y donde se observa los domingos en Los Berros por ejemplo, a gran cantidad de personas jugando felizmente con sus mascotas.
Hay que analizar el reglamento de Parques y Jardines y ver cómo se puede subsanar esto porque si sólo se ponen letreros de prohibición, de manera arbitraria, se estarían violando los derechos de las personas y a partir del año pasado de sus mascotas también.
La solución no es prohibir por prohibir sino educar, que la gente que quiera pasear a sus perros lo haga de manera responsable y lleve sus bolsas para recoger lo que tengan que recoger y si no lo hacen que los multen y verán como en poco tiempo se crea una cultura y hábito de limpieza e higiene.
Pero que quede claro que los perros o cualquier otro animal doméstico no debe pagar estas facturas, los dueños son más sucios en la mayoría de los casos y si no me creen dense una vuelta a las 9 de la noche por el parque de San José y encontrarán un mar de basura que dejan desparramada las personas por doquier.
Un animal que es paseado vive más feliz y no se vuelve agresivo, al contrario adquiere un carácter sociable además de ejercitarse. Esperemos que el Alcalde actual tome en cuenta esta observación ciudadana y en vez de letreros prohibitorios se coloquen bolsas e indicaciones de cómo deben comportarse las personas que paseen animales y no sólo en Córdoba sino en todo el Estado. gaem80@gmail.com




