DIEZ AÑOS DE SERVIRLE A USTED
Han pasado más de 10 años que tengo escribiendo para usted.
He aprendido mucho de ustedes, he recibido aportaciones, recomendaciones, críticas, elogios y rechazos.
En este mundo hay de todo.
Todas estas las he recibido con mucho gusto porque me han ayudado a crecer.
Hay varios lectores que me han pedido que los borre de mi lista de contactos, así lo he hecho.
Hay otros que me han agradecido que le mande mis trabajos y me han expresado que les ha ayudado a ver las cosas desde otro punto de vista.
Hay quienes me han pedido autorización para publicar mis trabajos en sus blogs.
Ha habido profesores que han llevados mis temas a sus salones de clases para ponerlos a discusión.
Todo esto me lleva a tener el atrevimiento de solicitarles una ayuda económica para poder sostener este esfuerzo que he hecho con mucho placer por las respuestas que he recibido.
Acabo de cortar una fuente de ingresos, por lo que me veo obligado a solicitarles una ayuda para seguir escribiendo.
Siento que con esto pongo un granito de arena para entendernos aún más para construir un mundo mejor.
Necesito ingresos para la compra de libros, para asistir a cursos, diplomados, congresos y equipo de cómputo, todo esto para poder servirle mejor a usted.
No quiero poner una cuota fija, eso se lo dejo a su libre generosidad.
Es bien recibida cualquier cantidad mensual, lo que no lastime a su bolsillo.
Las personas que no cooperen con esta causa no será un obstáculo para seguir recibiendo mis colaboraciones.
Quienes decidan contribuir, les doy mi número de cuenta para que ahí lo depositen.
Mi cuenta es en Banamex 5404 1642 0674 5090
Por favor indíqueme si me autoriza a publicar su nombre y si contribución.
Atentamente
Ernesto Partida Pedroza
¿CÓMO TERMINAR CON LA POBREZA EN MÉXICO?
En cada campaña electoral los políticos nos prometen combatir la pobreza y curiosamente esta se incrementa conforme pasa el tiempo.
En realidad solo se han creado programas asistenciales, pero no se propicia que los pobres dejen de serlo.
La pobreza es una condición programada por la educación y la cultura en la que todos hemos participado.
Hay mucha gente que vive bien gracias a que existe la pobreza. Existe en primer lugar la burocracia que está ahí para atender a los pobres.
Si los pobres desaparecieran por alguna razón, los burócratas que atienden a los pobres perderían su razón de ser.
Por otro lado, los pobres están muy cómodos en esa condición, así tienen a quien culpar de su pobreza, no tienen que hacer ningún esfuerzo para dejar de ser pobres.
A muchos de estos se les presentan oportunidades y las rechazan, prefieren dar lastima, les resulta “más redituable”.
Esta es la resistencia para salir de esta condición.
Acceder a la riqueza implica un enorme esfuerzo y los pobres no están dispuestos a realizar.
Si realmente queremos que México salga de la pobreza, tenemos que crear una educación y una cultura que pueda crear los hábitos y costumbres acordes a la riqueza.
Necesitamos educar en primer lugar a los maestros para que realmente enseñen a los niños a pensar, a descubrirse a sí mismos, para despertar el hambre y sed por conocer, para desarrollar el talento de los alumnos, para descubrir los recursos que hay bajo sus pies y para aprovecharlos para crear la riqueza entre todos y para todos.
Debemos dejar atrás el solo llenar la mente de los alumnos de información que no les servirá para crear la riqueza.
Necesitamos de maestros, no necesariamente que sepan mucho, sino que sepan entusiasmar a los alumnos.
El problema que tiene México en materia educativa no es en la cantidad, sino en la calidad.
La ausencia de calidad ha redundado en que no hemos podido crear la riqueza, muy a pesar de los enormes recursos con los que contamos como país.
Mientras no hagamos lo que tenemos que hacer en materia educativa, seguiremos estancados en la mediocridad como país.
Todas las estructuras institucionales están amoldadas para que funcionen así como están.
Todos los actores del proceso educativo mexicano reciben los suficientes beneficios como para no necesitar hacer los grandes cambios que México necesita.
El sistema nunca se va a reformar por sí mismo.
El gobierno que venga no va a profundizar en materia educativa porque eso implica afectar muchos intereses.
La única salida es que el pueblo, a través de sus organizaciones de la sociedad civil, de las ONGs, de los medios de comunicación presionen para que se hagan las reformas.
Mucho podrían ayudar los medios de comunicación dedicando un espacio para el problema de la educación.
Actualmente los medios dedican algunos espacios cuando hay algún problema en esta materia, pero solo para eso.
No es absolutamente malo que los medios dediquen esos espacios para esos temas, pero sería mejor que nos dijeran que escuelas están bien, como le hacen esas escuelas para generar calidad.
Necesitamos un periodismo educativo más estimulante, que nos dé esperanza de que podemos cambiar, de que aumente la confianza en cada individuo para que por sí mismo hagan algo por mejorar.
Una sola persona que se libere de su ignorancia, se convierte en líder de sí mismo.
Un líder puede influir positivamente en un buen número de personas a su alrededor.
Una familia que les da libertad y responsabilidad a sus hijos, hace de ellos unos líderes que influyen en su entorno y modifican las condiciones de un lugar.
Una escuela que desarrolla las habilidades, que desarrolla la creatividad, que enseña a pensar, que hace que sus alumnos sean auténticamente libres y que adquieran responsabilidad sobre su entorno, cumplen con los fines de una verdadera educación.
Con unos estudiantes con estas características se despierta un poder inmenso que los hace capaces de impulsar un movimiento que pueden producir los cambios que este país necesita.
Un medio de comunicación con un alto nivel de responsabilidad tiene la posibilidad de influir de manera importante en su público.
La mayor parte de los medios escritos y electrónicos no influyen, sino simplemente nos confirman lo que como público sabemos o sospechamos, solo eso.
Si los medios de comunicación lo conformaran individuos con las características antes mencionadas, no necesitamos explicar lo que podrían hacer por el país.
Con un puñado de individuos con estas características, podrían hacer temblar a la actual clase política mexicana.
No podrían darse el lujo que actualmente se dan.
Es por eso que no debemos esperar que la actual clase política mexicana haga algo significativo para colocar a México en la cumbre del éxito.
Actualmente la clase política solo legisla en función de sus intereses particulares y partidistas, se dan el lujo de darse los sueldos a todas luces inmerecidos.
Todo eso no lo van a cambiar voluntariamente, a menos que nosotros como sociedad civil levantemos la voz y hagamos algo al respecto.




