GARANTIZADA LA PRESERVACION
DE LAS TRADICIONES Y COSTUMBRES EN LA COMUNIDAD DE CAMPO GRANDE
DEBIDO AL LEGADO CULTURAL QUE SE INCULCA
EN LOS NIÑOS, AFIRMO EL MAYORDOMO
MARTIN TEXCAHUA TECPILE.
Por: Jacinto ROMERO FLORES
Ixtaczoquitlán, Veracruz.,
marzo 18 del 2012.- Desde hace decenas
de años, las festividades del Patrón San José en la comunidad de Campo Grande
se han venido realizando de manera ininterrumpida, gracias a la preocupación de
las personas adultas del pueblo, las cuales han sabido inyectar en los jóvenes
y niños la importancia que tiene conservar este tipo de tradiciones.
Martin Texcahua Tecpile
mayordomo de la festividad patronal, dijo recordar que desde pequeño, la gente
grande se organizaba para honrar al Santo Patrón San José, para ello se nombraba una comisión, que como
en este caso, participaron activamente el comisariado ejidal Martin Rosete, el
agente municipal Dora Eva de la Cruz Ramírez, el representante de los
chayoteros Toribio Cortes y el profesor Gabriel Andrés de la Luz Sánchez.
Desde ese tiempo a la fecha
año con año, agrego el entrevistado, se le agradece al Señor San José, las
bondades recibidas a lo largo del año, para ello, a la entrada del templo se
realiza la ofrenda de todos los frutos que se cosechan, como es la caña de
azúcar, maíz, frijol, calabaza melón, chayote, naranjas etc.
Es de mencionar que otra de
las tradiciones que se vive en la comunidad de Campo Grande, es el
hermanamiento que se da desde hace 16 años con la zona del Totonacapan a través
de los voladores de Papantla integrantes del Grupo “Buena Ventura” que dirige
el maestro Alejandro Contreras Hernández.
Cada
año de manera puntual los integrantes del grupo Buena Ventura, acuden a este
lugar, para traer el colorido y compartir la fe de surcar los aires en busca de
bonanza colectiva, alentados por una sola convicción: el llamado de la sangre y
su historia, historia que es muy difícil que se pierda entre la gente noble del
Tonacapan, indicaría Contreras Hernández.
En cuanto al vuelo que realizan el caporal
dijo que son 13 veces las que giran, el mismo número de meses del calendario maya;
13 giros por 4 voladores resultan en 52 que son las 52 semanas del año y
cada 52 años se forma un ciclo solar, cuando nace un nuevo Sol y la vida vuelve
a resurgir.
El quinto hombre que en este caso es
el de la voz, Representa al quinto sol y
permanece en la parte superior del poste, tocando música con una flauta de
carrizo que representa el canto de las aves y un tambor que representa la voz
de Dios.
Al mismo tiempo, el
caporal baila sobre la estrecha plataforma, sin una cuerda de seguridad,
girando hacia los cuatro puntos cardinales, comenzando por el Oriente, donde se
origina la vida.




