PENDULO POLÍTICO
POR: EMILIANO
CARRILLO CARRASCO
Crecimiento económico con justicia social. LA
ECONOMIA DEL CONSUMO , SIN RESPETO A LA ECOLOGIA: LA FÈ INSTRUMENTO DE ENCUENTRO : Leonardo Boff
(1996), desde una visión anclada en la teología de la liberación, surgida en el
acompañamiento a la prácticas de los movimientos sociales de nuestro
continente, ha ampliado su mirada a la consideración de los problemas
relacionados con el medio ambiente y propone, para el rescate dela dignidad de
la Tierra, un nuevo paradigma que demanda un nuevo lenguaje, un nuevo
imaginario, una nueva política, una nueva pedagogía, una nueva ética, un nuevo
descubrimiento de lo sagrado y un nuevo proceso de individuación
(espiritualidad).La viabilidad de un sistema económico depende de que la
sociedad tenga mecanismos para reaccionar frente a los abusos, ya sea del
estado o del mercado, y la erosión del capital natural, social y moral que
tales abusos generalmente sacar de quicio; y que si bien el pluralismo
democrático no es una respuesta perfecta a los problemas de la gobernabilidad,
parece ser la mejor que hemos descubierto en nuestro mundo imperfecto,
encaminado al consumo sin importar el
daño a nuestro entorno por
egocentrismo de la deshumanización ante el materialismo . Korten
La Línea de Dignidad permitiría así contar con un
instrumento conceptual para avanzar hacia una mayor equidad.David Korten
sostiene que ahora Occidente va por un camino similar al del
extremismo ideológico del sistema soviético que excluyó todo, excepto al
Estado. La diferencia es que nosotros
estamos siendo llevados a depender de empresas desapegadas, desarraigadas y no
fiscalizables, en vez de un Estado todopoderoso y no fiscalizable.
Es irónico considerar que mientras más se acerca el
liberalismo empresarial a sus ideales ideológicos del capitalismo de libre
mercado, mayor es el fracaso de los regímenes de mercado,
por las mismas razones que fracasaron los regímenes marxistas: Ambos conducen a la concentración del poder
económico en instituciones centralizadas no fiscalizables – el Estado en el
caso del marxismo y las transnacionales en el caso del capitalismo empeñado a
destruir el medio ambiente, ríos, mares , bosques, residuos tóxicos que producen enfermedades y violentan el
habitad.
El desarrollo sostenible debe ser, en esencia, un proceso
de cambio justo y democrático, gradual y
dinámico, en nuestra calidad de vida. El ser humano tiene que ser su eje
fundamental y la comunidad debe generar dinámicas para la solución de los
problemas comunes. Estamos hablando de crecimiento económico con justicia
social.Las formas de producción y los
hábitos de consumo deben procurar la recuperación del medio ambiente,
conservando la armonía vital entre el ser humano y la naturaleza.
El desarrollo sostenible debe basarse, además, en la
diversidad histórica y cultural, en la igualdad de oportunidades entre hombres
y mujeres y en la irrestricta participación ciudadana en el
ejercicio de la democracia. Las condiciones actuales del planeta nos exigen
aceptar el reto de evitar su colapso y ganar la batalla por la vida. (Menchú,
1996).La velocidad y la insensibilidad,
y la ausencia de compasión que caracterizan a estos desarrollos, darán poco
espacio para consideraciones humanas y sociales más amplias y, más
sorprendentemente aún, para un profundo desarrollo económico a largo plazo.
Las 100 mayores economías del mundo, 52 son ahora
corporaciones. Mitsubishi es la vigésimo segunda economía más grande del mundo.
GM es la vigésimo sexta, la Ford es la trigésimo primera. Todas ellas son mayores que Dinamarca
Tailandia, Turquía, Sud-África, Arabia Saudita, Noruega, Finlandia,
Malasia, Chile, Nueva Zelandia. Y si usted sigue aferrándose a la nostálgica
idea de que las grandes corporaciones están ayudando a dar empleo a las fuerzas
de trabajo globales –que el tamaño obtiene empleos– he aquí un dato final: las 200 mayores corporaciones del mundo
dan cuenta hoy de alrededor del 30 por ciento de la actividad económica global,
pero emplean a menos de la mitad del uno por ciento de la fuerza laboral
global.
(Mander, 2001)
Jerry Mander (1994), ha identificado la existencia de once reglas inherentes al
comportamiento de las grandes corporaciones.Transnacionales. Entre ellas es
pertinente destacar las siguientes:El mandato de la ganancia, esta es la medida
definitivade toda decisión corporativa.
Tiene prioridad sobre el bienestar comunitario, la salud de los trabajadores,
la salud pública, la paz, la conservación del medio ambiente y la seguridad
nacional.El mandato del crecimiento,
ya que las corporaciones viven o mueren según su capacidad de sostener el
crecimiento.
De esta capacidad depende su relación con los
inversionistas, la bolsa de valores, los bancos y la percepción pública. La
amoralidad: “Dado que no son humanas y no tienen sentimientos, las corporaciones no tienen sentido moral ni
metas altruistas. De modo que se toman decisiones que pueden ser contrarias a
los objetivos comunitarios y a la salud ambiental, sin miramientos. Sin
embargo, buscan ocultar su amoralidad e intentan actuar como si fueran
altruistas.La transitoriedad: “Las
corporaciones existen más allá del tiempo y el espacio: tal como ya lo vimos,
son creaciones legales que sólo existen en el papel. No mueren de causas
naturales: sobreviven a sus propios creadores. Y no tienen ningún
compromiso para con el lugar los empleados y los vecinos.La oposición a la naturaleza: Cuanto más se explota a la naturaleza,
mayor será la utilidad para todas las corporaciones.
La homogeneización: “La retórica de la
sociedad norteamericana declara que la sociedad de los bienes de producción
entrega mayor número de alternativas y diversidad que otras. “Alternativas”, en
este caso, significa alternativas de productos, alternativas dentro del
mercado: muchas marcas entre las cuales elegir. En realidad, sin embargo, las
corporaciones tienen un interés en que todos nosotros vivamos nuestras vidas de
un modo similar y que obtengamos nuestros placeres de las cosas que compramos.
El
planteamiento: WimDierckxsens, ha
planteado la necesidad de una nueva regulación económica mundial, una
suerte de neo-keynesianismoglobal, ya que la creciente pérdida por parte de los
Estados-Naciónde capacidad para regular el comportamiento de las empresas
transnacionales, en el nuevo contexto global, significa que éstas pueden pasar
por encima de los intereses nacionales, lo observamos a la tendencia del libre
mercado a la globalización y el modelo económico neoliberal que nace en base a
estos aspectos de la concentración de la riqueza en pocas
manos y la perdida de los derechos laborales .
plantea la necesidad de: a. una recuperación
de lo sagrado; b. una pedagogía de la globalización; c. la escucha del mensaje
permanente de los pueblos indígenas; d. el cambio hacia un nuevo orden
ecológico mundial; e. una ética de la compasión sin límites y de la
corresponsabilidad; f. una espiritualidad y una mística anclada en la ecología
interior.
La responsabilidad intergeneracionales; en el derecho
colectivo a la tierra, el territorio y los recursos;
en la austeridad y la autosuficiencia de nuestras formas de producción y
consumo; en la escala local y la prioridad de los recursos naturales locales en
nuestro desarrollo; en la naturaleza ética, espiritual y sagrada del vínculo de
nuestros pueblos con toda la obra de la creación. (Menchú, 2002). ” La tierra
no pertenece al hombre; el hombre pertenece a la tierra. Esto sabemos. Todo va
enlazado, como la sangre que une a una familia. Todo va enlazado” ESPIRITU
INDIO.
En un mundo de competencia y de desconfianza, como el de
occidente moderno, los individuos que viven en sociedad no crían ni se dejan
criar porque tratan de ser lo más independientesque
sea posible en la lucha por imponer sus intereses. Allá más bien cada quien se cría a sí mismo tratando de adquirir
conocimiento teórico y conocimiento práctico en cada una de las opciones que va
tomando a lo largo de su vida en defensa de sus intereses y en ejercicio de su
libre albedrío y de sus derechos de ciudadano.
a con d� e x/ HO saeculorum, abultan lascuentas bancarias
de los políticos.
En
el camino, en los procesos electoralescomo en actual, y en los momentos
patrióticos, los políticos usan el
lenguaje para imponerse:democracia, justicia social, seguridad pública,
seguridad nacional, soberanía,representación nacional, empleo, educación,y todo un arsenal de terminajos, paramanipular, controlar, avasallar,
a una “mayoría”, que los lleva a La Silla, yenseguida a la población entera.
En
el fondo, y de ello todos deberíamos tenerconciencia, de lo que se trata, en la
estrategia de los políticos, es utilizarel discurso, las palabras míticas,
ficticias, huecas, para someter a lapoblación para que vote “mayoritariamene” y
entronice al político de tal o cualpartido en La Silla.
Detrás
de y en los debates está el empleo delas palabras. El sistema político mexicano
es un ejemplo especialmenteinteresante de la utilización de las palabras y de
la distorsión de susignificado para impedir totalmente la participación de la
población en elgobierno.
Los
hombres que han hecho el texto de laConstitución actual, en el cual la
población no tuvo ni tiene absolutamentenada que ver, empezaron por implantar
en ella las palabras que evocan a losentes mitológicos: el Estado, la Nación y
la Soberanía; después distorsionaronel significado de la Representación
Nacional.
El
pueblo, a pesar de que tiene sus“preferencias”, ya sea por el PAN, por el PRI,
por las ahora llamadasIzquierdas etcétera, sólo es usado, usado como se usa un
pañuelo desechable. Notiene ninguna participación, directa o indirecta, en la
fabricación de lasleyes, ni en su contenido, ni en ninguna de las decisiones o
los actos delgobierno.Laparticipación “popular” se reduce a votarcada cierto
tiempo para designar a los empleados que dirigen a algunos de losllamados
órganos ejecutivos y a los legisladores federales y locales.
Por
si esto fuera poco para mostrar que lapoblación de México no tiene ninguna
participación política efectiva, pues losciudadanos mexicanos se limitan a
votar en las elecciones sobre esquemasabsolutamente restringidos por los
partidos políticos, representados por elIFE, sucede que los habitantes no tienen
absolutamente nada que hacer, ni queaprobar, ni que exigir a los individuos
“electos”, ni pueden destituirlos.
Por
su parte, los diputados y los senadoresno tienen ninguna obligación con los
votantes, ni dependen para nada de laciudadanía, De acuerdo con la
Constitución, ninguno de los individuos electospara formar parte del Congreso
federal representa a los ciudadanos electores ylo mismo el presidente de la
república, que es amo y señor de horca y cuchillo,el descendiente de los
tlatoanis. El debate, así, sólo es una ocasión delucimiento para captar el voto
mayoritario.
No
pasó a mayores. El “debate”, afortunadamente, estuvo expuesto a las leyes del
mercado y a los intereses delos poderes fácticos y de la llamada partidocracia.
Los ciudadanos irán a votarel primero de julio para elegir al siguiente
tlatoani. Y la seguridad pública…y el desempleo, y la pobreza… tan rampantes.




