Rechazado
por UV, estudiante indígena cursa Medicina en La Habana, Cuba
Por
Domingo Simón Ortega
Zongolica,
Ver.- Originario de Pixcuautla en el municipio de Tlaquilpa, Víctor Hugo
Sánchez Tlaxcala confiesa que primero presentó examen de admisión en la Universidad
Veracruzana (UV), sin embargo por la alta competitividad fue rechazado, pero
eso lo motivó para que buscara una beca en la Escuela Latinoamericana de
Medicina donde hoy cursa el último año de la carrera de médico cirujano.
Víctor
Hugo al igual que Celma Panzo Panzo, oriunda del municipio de Tehuipango,
forman parte de 125 estudiantes mexicanos que están becados por la Embajada de
Cuba en México para cursar estudios profesionales en esa isla, donde por cierto
hay cero tasa en analfabetismo, en problemas de salud pública y que es el país
como mayor nivel educativo en toda Latinoamérica.
Aunque
con las dificultades propias de un estudiante indígena en el extranjero,
Sánchez Tlaxcala afirma que está orgulloso de sus orígenes, pues aprendió a
valor la educación que se imparte, pero su objetivo es concluir sus estudios
profesionales en La Habana, Cuba, cursar una especialidad en pediatría y
posteriormente retornar a su zona serrana donde aportará los conocimientos
adquiridos en el extranjero.
Enfundado
en una bata médica que porta su nombre, el entrevistado indica que su principal
motivación fue salir adelante, buscar su sueño que es estudiar medicina y
después de haber quedado en el número 240 de más de 900 que presentaron el
examen de la Universidad Veracruzana hace 5 años y medio, optó por no rendirse
y buscar las convocatorias para obtener un beca.
Sostiene
que para mantener su beca en la Escuela Latinoamericana de Medicina, hay que
tener un buen promedio, razón por la cual está muy dedicado a estudiar y hasta
este último año de estudio se mantiene con un promedio de 4,7 cuando el
promedio más alto es de 5, que es similar a un 10.
Lamentó que muchos estudiantes de la sierra de
Zongolica con gran potencial para cursar una carrera profesional no cuenten con
los recursos económicos y el apoyo de los padres de familia para salir adelante
como sucede en otros países caribeños, donde todos tienen las mismas
oportunidades.




