Entre lo utópico y lo verdadero
Por Claudia Guerrero Martínez
Desaparecidos y sin justicia
En lo que va de la
administración de Javier Duarte de Ochoa, se han reportado 130 niños
desaparecidos de entre 0 a 17 años, la mayoría
mujeres, según cifras aportadas
por la Procuraduría General de la República.
Lo lamentable de estos datos, es
que son casos reportados hasta la instancia federal, pero la cifra real es
mucho mayor, en comparación a la oficial…
Organismos como Colectivo por la Paz
Veracruz aseguran que el Instituto Veracruzano de Acceso a la Información
reportó del 2011 al 2013, el registro de
388 desaparecidos en todo el estado y
Xalapa tiene la mayor incidencia, además de ciudades como Coatzacoalcos,
Cosamaloapan y Córdoba…
La Procuraduría General de
Justicia del Estado reportó en el 2012, 66 mujeres y 61 hombres desaparecidos…
En lo que va de este 2013, los reportes van en aumento a las cifras del año
pasado, reconocidas por la Comisión Estatal de los Derechos Humanos…
Iniciamos
nuestra entrega,
con la triste crónica de la desaparición
de la joven de 24 años, Ámbar Nayeli
Suárez Rivera, desde el pasado 02 de
octubre del 2013. Estudiante de la Facultad de Odontología, ese día,
Ámbar
recogía a su madre Yolanda Rivera Treviño en su trabajo, para dirigirse
a comer a su domicilio en la
Colonia Zaragoza, del Puerto de Veracruz y ahí recoger su ropa que
utilizaría para su trabajo por la tarde, en la Unidad Médica de Alta
Especialidad No. 14 del IMSS. Las constantes llamadas a su celular
realizadas por el exnovio de Ámbar, llamaron la atención de Yolanda
Rivera, quien
la vio por última vez, cuando ella se despidió de su madre y salió de su
casa, asegurando que se entrevistaría a las 16:00 horas con su
exnovio, un doctor que trabajaba en el IMSS y hoy, es el principal
sospechoso y
quien se encuentra también desaparecido. Minutos
después de haber salido de su casa, Ámbar deja su automóvil frente a la
Facultad de Odontología, con la cartera y su bolsa de mano, maleta con
ropa y
maquillaje. Sólo se llevó las llaves del automóvil y el celular, el
cual, en el
whatsapp tuvo actividad 10 minutos después de salir de su casa. Testigos
afirman que la vieron bajar de su auto y caminar con una persona de sexo
masculino, a quien mostraba conocerlo,
ya que caminaban conversando…
Los familiares de Ámbar están
consternados… Ni las marchas y manifestaciones logran sacar de la pasividad a
las autoridades ministeriales, quienes sólo se limitan en decir que están trabajando en el caso y “checando los videos y
testimonios”… Y su viacrucis inició desde el levantamiento de la denuncia, la
cual, el Ministerio Público argumentaba esperar las 72 horas… Tiempo preciado para la rápida localización y preservación
de la escena… Después, se enfriaría como un caso más en la lista de desaparecidos…
Los familiares de Ámbar se acercaron a
la que aquí escribe para buscar otras alternativas y hacer eco a sus reclamos.
Y con justa razón, pues ellos aseguran tener el móvil, el sospechoso y la vía… Términos fundamentales para una
investigación sustentable, pero los ministeriales hacen caso omiso a las
pruebas aportadas por la madre de Ámbar, Yolanda Rivera Treviño y su hermana
Cinthya Yaret… Y con ello, muestran su ineficacia y falta de profesionalismo
ante éstas desapariciones…
La familia Suárez Rivera exige resultados y la búsqueda
afanosa de Ámbar… Lo lamentable, es que no es el primer caso y el único de
ellos, que está en voluminosos expedientes sobre escritorios de la improductiva
Procuraduría General de Justicia del Estado de Veracruz, como parte de la
decoración y entorno ministerial de la ya larga la lista de desaparecidos en el
estado…
Otros casos, como el de
Gabriela Benítez Ibarra, desaparecida el 13 de junio del 2011… La denuncia se
interpuso al día siguiente, pero nuevamente, las autoridades explicaron que actuarían
después de las 72 horas… Fue localizada en una reserva llamada Molinos de San
Roque, de la Unidad Fovissste en la capital del estado, cerca de su domicilio,
tres meses después. Hasta hoy, no hay culpables y el caso está en la congeladora
de la PGJ y es un claro ejemplo de la ignominia burocrática…
Pero la ciudadanía no sólo
está expuesta… Desde el 12 de junio del 2013, el comandante de Tránsito del Estado de
Veracruz, Luis Damián Pineda Medina está desaparecido, sin que la Dirección de
Tránsito y Seguridad Pública haya emitido algún comentario o facilitar pistas
para su pronta localización… Los familiares aseguran existir testimonios que
involucran al propio Director de Tránsito y de Transporte del Estado. Roberto
López Santoyo, quien tuvo fricciones con Pineda Medina el día de su
desaparición… Hasta el momento no hay indicios para su localización y sus familiares
están desesperados, pues observan el poco interés de las autoridades
ministeriales para la investigación… Tampoco hay testimonio de López Santoyo
sobre los señalamientos directos y curiosamente, el funcionario duartista
cuenta con 16 guardaespaldas para su protección personal…
Con
estos ejemplos emblemáticos, ventilamos
la falta de servicio de la Procuraduría General de Justicia del Estado, quien
es un fiel observador del claro fenómeno de desapariciones en Veracruz, sin que éste órgano ministerial
ponga freno, permitiendo que la impunidad se convierta en moda y forma de vida…
No
olvidemos, que en pasadas entregas, el Poder Judicial y los órganos
ministeriales necesitan una urgente reingeniería. Viejos vicios y policías
ministeriales calentando sillas o extorsionando a detenidos por delitos
administrativos, son los casos que quieren llevar, para estar en su estable y
cómodo puesto…
No
olvidemos también, que esto aunado a la falta de viáticos, gasolina, papelería y
hasta material pericial, provoca que cualquier investigación sea engorrosa y se
trunque…Y gracias a malos manejos administrativos, acumulamiento de expedientes
y desorganización en la operatividad de las investigaciones de las
subprocuradurías y agencias investigadoras del Ministerio Público, en donde la
mayoría de sus titulares fueron designados,
no por su buen servicio, sino por ser
amigo, cuate, amante, compadre, familiar y hasta socio del Procurador en turno…
Así
se las gastan en la PGJ… En lo que va de la administración de Javier Duarte de
Ochoa, era urgente la renuncia de Reynaldo Escobar Pérez y hoy, el esperado despido de Amadeo Flores Espinoza por
su pasividad que causa bostezo durante
su gestión como Procurador… Mientras, no hay certeza para los cientos de
familias que buscan respuestas ante una autoridad ministerial rebasada por el
gran número de desaparecidos en Veracruz... Y quizá, ante un evidente
silencio, aumenta la teoría de una
complicidad pactada…
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