Perfilando
Por Iván Calderón
Aunque muchas teorías afirmaron, y lo siguen haciendo, que la
gubernatura de dos años representaría un retroceso para el estado, el bienio es
ahora una realidad.
Quién
escribe lo dijo.
“La
de dos va, porque va”.
Unos
lo creyeron, otros no.
Esta
vez la Suprema Corte de Justicia de la Nación ratificó la reforma política de
la Prosperidad.
A
Héctor Yunes Landa y a muchos opositores de esta innovación electoral, una vez
más les fallaron los cálculos.
No
hubo necesidad de esperar al mes de julio.
El
máximo órgano colegiado le dio a la de dos años su validación.
Es
cierto, un Quinquenio pudo haber sido la mejor opción.
Incluso su servidor hasta el cansancio lo dijo.
Pero
como se señaló antes, estas transformadoras ideas quedarán en el olvido.
Hay
que decirlo, la gubernatura de dos años no simbolizan en sí un golazo más de
Javier Duarte.
El
Gobierno Prospero solo se sujetó a los principios electorales elementales para
sacar adelante esta propuesta.
Estos
dos años de gobierno forman parte de la homologación de las elecciones
federales, y así empatar los procesos bajo el supuesto de disminuir los costos
en su ejercicio.
De
esto nada se cree, la mera verdad.
Los
gastos seguirán siendo los mismos.
Lo
que sí es un hecho, es que el Bienio va.
Tal
como pasará en Puebla, y en otros estados de la república, en Veracruz
tendremos un gobernador de dos años.
Y
aunque muchos le hicieron el feo, ahora ya existen muchos valientes que quieren
entrarle a esta administración de 24 meses.
Ahora
resulta que todos la quieren.
Sin
duda existen muchos tiradores a esta minigubernatura.
Pero
en este ejercicio democrático deberá de llegar una persona capaz de reorganizar
el estado y dejarlo preparado para el próximo sexenio.
El
próximo gobernador de dos años deberá de conocer ampliamente de las políticas
públicas y en este dicho muchos auguran que será un personaje conocedor de las
entrañas del mismo gobierno.
La
gubernatura de dos años representará el inicio de una nueva era en Veracruz.
Con
ello alguien capaz deberá de lograr una fastuosa conciliación con todos los
grupos políticos, incluso con los de oposición, y no obedecer a sus simples
caprichos, o sueños guajiros, o de juventud.
En
fin, del que Bienio va no hay ninguna duda.
Pero
como siempre existen las inconformidades habrá que hacer más tiempo hasta que
se agoten todas y cada una ellas.
Mientras tanto, esperemos.
Ya
sabemos que en política, y más en Veracruz todo puede pasar.
A sus órdenes.
@IvanKalderon





