De altar a estacionamiento: acusan a párroco de abusar de su poder y dañar iglesia histórica
ZONGOLICA; Ver. (17/03/26). Habitantes de Zongolica denunciaron públicamente una serie de presuntas irregularidades cometidas por el sacerdote Ausencio Olivier Galindo, a quien acusan de intervenir sin autorización en un inmueble histórico con fines que, aseguran, responden más a intereses económicos que religiosos.
De acuerdo con testimonios de feligreses, el párroco habría ordenado la modificación del atrio de la Parroquia San Francisco de Asís; construcción que data del siglo XVI sin consultar a la comunidad ni conformar un comité de obra, lo que ha generado inconformidad social y preocupación por el daño al patrimonio cultural.
Las acusaciones señalan que el sacerdote pretende convertir el espacio en un estacionamiento, presuntamente para su beneficio, justificando sus acciones bajo una supuesta autorización del obispo Francisco Eduardo Cervantes Merino. Sin embargo, hasta el momento no existe información pública que respalde dicha aprobación.
La polémica escaló luego de que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) confirmara que no tenía conocimiento de la obra, pese a tratarse de un edificio protegido. Según declaraciones de una representante del organismo en Veracruz, las intervenciones se realizaron sin permisos oficiales, lo que derivó en la suspensión inmediata de los trabajos.
Además del posible daño estructural, ciudadanos documentaron alteraciones al diseño original del inmueble, incluyendo la remoción de áreas verdes, levantamiento de pavimento y afectaciones a la traza ortogonal característica de este tipo de edificaciones históricas. Estas evidencias fueron clave para interponer una denuncia formal ante el INAH.
A la par, feligreses denunciaron falta de transparencia por parte del sacerdote, quien afirman se negó a proporcionar información sobre el proyecto argumentando que “las obras de Dios no se juzgan”. También lo acusan de solicitar aportaciones económicas a padres de familia del jardín de niños Xitlalxochitl, asegurando que pertenece a la iglesia, pese a que habría sido construido por el gobierno hace más de cuatro décadas.
El caso ha puesto bajo presión a la Arquidiócesis de Orizaba, que deberá aclarar si existió autorización eclesiástica para dichas obras, así como a autoridades municipales y federales, ante la posible violación de normativas en materia de conservación del patrimonio.
Para el próximo 18 de marzo se prevé una mesa de trabajo en la que autoridades, ciudadanía y representantes eclesiásticos revisarán el proyecto que derivó en la intervención del inmueble. Mientras tanto, crece la indignación en la Sierra de Zongolica, donde pobladores acusan que, bajo la figura de liderazgo religioso, se actuó con opacidad y sin respeto por la historia ni la comunidad.
El caso no solo expone un posible abuso de autoridad, sino también una preocupante falta de controles sobre la intervención de bienes históricos, donde decisiones unilaterales pueden traducirse en pérdidas irreparables del patrimonio cultural.
Sacerdote Ausencio Olivier Galindo








