Periodista israelí asegura que Irán ha causado graves daños a infraestructura militar de EE. UU. y cuestiona narrativa oficial sobre el conflicto
Multi-Medios Las Altas Montañas
6 de marzo de 2026
El periodista israelí Alon Mizrahi afirmó que los recientes enfrentamientos entre Irán y Estados Unidos están provocando un impacto militar mucho mayor del que se difunde públicamente, y aseguró que existe un fuerte control informativo sobre lo que ocurre en la región.
En un análisis difundido en la plataforma Substack, Mizrahi sostuvo que en apenas cuatro días Irán habría logrado atacar y deteriorar infraestructura militar estratégica estadounidense en varios países del Golfo, incluyendo Baréin, Kuwait, Catar y Arabia Saudita. Según el periodista, estas instalaciones forman parte de algunas de las bases militares más importantes construidas por Washington durante décadas.
De acuerdo con su versión, radares valorados en cientos de millones de dólares y diversos activos militares habrían sido destruidos o abandonados, lo que representaría una pérdida significativa dentro del gasto militar acumulado por Estados Unidos en más de 30 años.
Mizrahi comparó la magnitud de los supuestos ataques con episodios históricos como el Ataque a Pearl Harbor, aunque señaló que, a diferencia de aquel episodio ocurrido durante la Segunda Guerra Mundial, la actual situación se desarrollaría de forma sostenida en distintos puntos de la región.
Señalamientos sobre control de la información
El periodista también cuestionó la escasez de imágenes y reportes sobre las operaciones militares. En su análisis, contrastó la situación actual con la cobertura mediática de la Guerra del Golfo de 1990-1991, particularmente durante la operación Operación Tormenta del Desierto, cuando —según recordó— los medios internacionales transmitían continuamente imágenes de los ataques contra Irak.
“Si se supone que Estados Unidos domina los cielos, ¿dónde están las imágenes de sus aviones sobre Teherán?”, cuestionó Mizrahi, refiriéndose a la capital iraní.
Asimismo, afirmó que la infraestructura militar iraní se encontraría ampliamente protegida bajo tierra en distintos puntos del país, lo que, a su juicio, dificultaría cualquier intento de destruirla mediante bombardeos convencionales.
Debate estratégico en torno al estrecho de Ormuz
En su crítica, Mizrahi también mencionó discusiones dentro de la administración del presidente Donald Trump sobre la posibilidad de escoltar buques petroleros en el Golfo Pérsico. El periodista calificó esa idea como arriesgada, al señalar que los barcos quedarían dentro del alcance de misiles iraníes y que la navegación por el Estrecho de Ormuz sería actualmente extremadamente peligrosa.
Análisis comparativo con momentos históricos
Por su parte, el periodista y analista Steffen A. Pfeiffer publicó una reflexión crítica en la que compara la actual situación con diferentes momentos de la historia militar del siglo XX.
Pfeiffer sostiene que el presunto control de la información recuerda a los últimos años de la Alemania nazi durante la Batalla de las Ardenas, cuando el flujo de información se redujo drásticamente en medio del deterioro militar.
Al mismo tiempo, el analista compara la etapa inicial de las intervenciones militares estadounidenses —desde la Guerra del Golfo hasta conflictos posteriores— con una fase de “victorias rápidas” similar a los primeros años de expansión alemana durante la guerra. Sin embargo, afirma que episodios como el Incidente de Black Hawk Down en Mogadiscio marcaron, a su juicio, señales tempranas de los límites de la estrategia militar estadounidense.
Un debate abierto
Las afirmaciones de Mizrahi y el análisis de Pfeiffer forman parte de un debate más amplio sobre la evolución del equilibrio geopolítico global y el papel de Estados Unidos en Medio Oriente.
Ambos autores plantean que los acontecimientos actuales podrían indicar un cambio en el orden internacional y una eventual reducción de la presencia militar estadounidense en la región, aunque estas interpretaciones continúan siendo objeto de discusión entre analistas y observadores internacionales.





