Nogales, Ver., 5 de agosto de 2026.- El funcionamiento del relleno sanitario regional ubicado en la comunidad de Los Colorines vuelve a colocarse en el centro de la discusión pública, luego de que habitantes de varias colonias denunciaran que las condiciones en las que opera el sitio continúan deteriorando el entorno y afectando su calidad de vida. Ante lo que consideran una falta de respuesta por parte de las autoridades, organizaciones civiles y vecinos anunciaron una movilización para el próximo 24 de agosto.
De acuerdo con los habitantes, las familias asentadas en colonias como Agrícola Lázaro Cárdenas, Los Colorines, Cerritos, Maravillas, Jerusalén y 30 de Mayo enfrentan desde hace tiempo problemas derivados de la cercanía con el depósito regional de residuos. Entre las principales quejas destacan los olores persistentes, la presencia de insectos y fauna nociva, el paso constante de vehículos de carga pesada y el temor de que los lixiviados estén alcanzando fuentes de agua de la zona.
Especialistas en manejo de residuos señalan que los lixiviados son uno de los principales retos en la operación de un relleno sanitario. Si estos líquidos no reciben un tratamiento adecuado, pueden representar un riesgo para el suelo y los mantos acuíferos, motivo por el cual la legislación ambiental establece controles para su captación y tratamiento.
El relleno sanitario de Nogales recibe diariamente residuos sólidos urbanos provenientes de municipios de la región de Las Altas Montañas, convirtiéndose en una de las principales instalaciones para la disposición final de basura en el centro de Veracruz. Su operación resulta estratégica para decenas de ayuntamientos, aunque también ha sido motivo de inconformidad entre comunidades vecinas en distintas ocasiones.
Representantes de la Unión Nacional de Artesanos, Comerciantes y Transportistas de los Pueblos Originarios (UNACT) informaron que la manifestación programada para finales de agosto tiene como objetivo exigir una revisión integral de las condiciones en que opera el relleno, así como la implementación de acciones que reduzcan el impacto ambiental y sanitario.
Los vecinos aseguran que durante los últimos meses han presentado diversas solicitudes al Ayuntamiento de Nogales para atender la problemática; sin embargo, consideran que las medidas adoptadas hasta ahora no han sido suficientes para resolver sus inquietudes.
En el contexto de esta controversia, algunos representantes ciudadanos también han realizado señalamientos públicos sobre presuntos intereses políticos y económicos relacionados con la empresa que administra el relleno sanitario. Hasta el momento, dichas afirmaciones no han sido acreditadas mediante resoluciones de autoridad competente, por lo que deben entenderse como declaraciones de quienes participan en la protesta.
La situación ha reavivado el debate sobre la necesidad de fortalecer la infraestructura para el manejo de residuos sólidos en la región, mejorar la supervisión ambiental y garantizar que las instalaciones de disposición final operen conforme a las normas vigentes, minimizando cualquier riesgo para las comunidades cercanas.
Mientras tanto, los habitantes mantienen firme su convocatoria para el 24 de agosto, fecha en la que buscarán visibilizar sus demandas y solicitar la intervención de las autoridades ambientales estatales y federales para que se realicen inspecciones y, en su caso, se determinen las acciones correspondientes.





