Orizaba, Ver., 29 de agosto de 2026.- Entre música de mariachi, comida, recuerdos y el encuentro de varias generaciones de comerciantes, el Mercado Emiliano Zapata de Orizaba conmemoró este sábado medio siglo de historia, consolidándose como uno de los principales espacios de abasto y actividad comercial de la ciudad.
La celebración fue organizada por los propios locatarios, quienes prepararon una convivencia para compartir con sus compañeros, familias y ciudadanos que acudieron al mercado durante la jornada. Sobre las mesas se sirvieron diferentes platillos, entre ellos chiles en nogada y pollo en mole, mientras el mariachi puso el ambiente festivo a una fecha considerada especial para quienes durante décadas han desarrollado ahí su actividad comercial.
Uno de los momentos significativos fue la develación de una placa conmemorativa por los 50 años del Mercado Emiliano Zapata, como testimonio de una historia construida por comerciantes que han mantenido sus negocios durante varias generaciones.
CINCO DÉCADAS DE ESFUERZO COMERCIAL
Durante la celebración cobró especial importancia el testimonio de Tomasa López Peralta, comerciante vinculada al mercado desde sus primeros años y reconocida por su trayectoria, liderazgo y apoyo a la comunidad de comerciantes.
López Peralta recordó que los primeros años fueron muy diferentes a la realidad actual. De acuerdo con su relato, alrededor de 600 comerciantes comenzaron aquella etapa en un espacio que inicialmente tenía poca actividad y afluencia de compradores.
Con el paso del tiempo, el mercado fue creciendo hasta convertirse en un importante centro de distribución de frutas, verduras, alimentos, productos básicos y mercancías provenientes de diferentes municipios de la región.
Su historia también está relacionada con años de organización, gestiones y acuerdos entre los propios comerciantes, quienes han enfrentado diferentes circunstancias para mantener vigente la actividad comercial.
UN MOTOR PARA LA ECONOMÍA REGIONAL
Actualmente, el Mercado Emiliano Zapata mantiene una importante actividad económica y comercial. Distintas referencias recientes ubican entre más de mil 300 y alrededor de mil 780 comerciantes a las personas que desarrollan actividades en locales, espacios semifijos y otras modalidades dentro y alrededor del mercado.
La actividad que se genera diariamente tiene un impacto que va más allá de los propios locatarios, pues alrededor del mercado también participan trabajadores, cargadores, proveedores, introductores, transportistas, productores y prestadores de servicios.
De acuerdo con información difundida posteriormente por la administración del mercado, la actividad de los comerciantes y sus trabajadores representa alrededor de 3 mil empleos, lo que refleja la importancia del inmueble para la economía de numerosas familias de Orizaba y municipios de la región.
El mercado recibe productos procedentes de municipios de las Altas Montañas, entre ellos La Perla, Mariano Escobedo e Ixtaczoquitlán, además de mercancías provenientes de otras zonas, particularmente frutas, verduras, carnes y productos del campo.
MEDIO SIGLO COMO PARTE DE LA VIDA DE ORIZABA
Más allá de sus cifras comerciales, el Mercado Emiliano Zapata representa un espacio de convivencia y una parte de la memoria cotidiana de Orizaba.
En sus pasillos se han desarrollado historias familiares, negocios que han pasado de padres a hijos y actividades comerciales que han permitido a numerosas familias sostenerse durante décadas.
El aniversario número 50 sirvió así para mirar hacia atrás y reconocer a quienes iniciaron aquella historia, pero también para valorar a las nuevas generaciones que actualmente mantienen en movimiento este centro de abasto.
Con mariachis, comida y el recuerdo de quienes han contribuido a construirlo, el Mercado Emiliano Zapata llegó a sus primeros 50 años convertido en un referente comercial y social de Orizaba, donde el trabajo de sus comerciantes continúa escribiendo nuevas páginas de su historia.






