Orizaba, Ver. 19/10/26. - Orizaba comienza a vestirse de Día de Muertos y, frente al Palacio Municipal, una catrina monumental parece asomarse desde las leyendas para llenar de magia el corazón de la ciudad. Su imponente silueta ya despierta sonrisas, detiene el paso de los curiosos y provoca ese deseo de guardar en una fotografía un pedacito de esta tradición que nos reúne para recordar, celebrar y sentir cerca a quienes viven en nuestra memoria.
De espaldas al Cerro del Borrego y con el teleférico como telón de fondo, la monumental figura parece encontrar su lugar entre los símbolos que dan identidad a la ciudad. La neblina y las nubes que cubren el cielo le aportan un aire misterioso, casi mágico, mientras sus colores, propios de esta celebración, resaltan sobre el paisaje urbano. No hace falta esperar a que llegue el 1 y 2 de noviembre para sentir que algo especial está sucediendo; la ciudad ya comienza a hablar el lenguaje de las flores, las calaveras y la memoria.
La mirada de los transeúntes se detiene en su ajuar floral, en la combinación de tonalidades y en los detalles que dan vida a una catrina estéticamente hermosa, concebida para cautivar desde lejos y sorprender de cerca. Su tamaño no pasa inadvertido, pero es la armonía de sus adornos la que invita a observarla con detenimiento. Hay en ella una mezcla de elegancia y tradición, de belleza y misterio, que recuerda que la muerte, en la cultura mexicana, también puede representarse con arte, color y una sonrisa.
A su alrededor, la escena comienza a cobrar vida. Personas que transitan por la avenida Colón aminoran el paso, levantan sus teléfonos celulares y buscan el mejor ángulo para llevarse una fotografía. Algunos la contemplan desde la acera; otros procuran incluir en la imagen el Palacio Municipal, el cerro y el teleférico.
La catrina monumental, instalada frente al Palacio Municipal, sobre el paseo Colón, forma parte de los adornos que comienzan a llenar de color distintos espacios de Orizaba como parte del programa de este año, ”Orizaba Contigo hasta los Huesos”, una iniciativa con la que la ciudad se prepara para celebrar el Día de Muertos y mantener viva una de las tradiciones más representativas de la cultura mexicana.





