Causas de una perversa persecución del Obispo Patiño Leal.
domingo, diciembre 28, 2008, 09:24 PM
Por Presbítero Pablo Hernández Mojica
domingo, diciembre 28, 2008, 09:24 PM
Por Presbítero Pablo Hernández Mojica
Algunas personas, sacerdotes sobre todo, me han preguntado la causa de la malevolencia del Obispo y su saña en mi contra… he revisado mi conciencia y algunos eventos de la historia y descubrí que no todo está dicho… sucedió al poco tiempo de iniciada la vida de la Nueva Diócesis de Córdoba. Fui nombrado ecónomo diocesano por el Obispo después de que un abultado número de sacerdotes dieran su voto a favor… mostraron tener confianza en mi desempeño como ecónomo mientras preparamos el evento de creación de la nueva Diócesis… dado el apoyo de casi todos los sacerdotes acepté servir a la Iglesia en la recta administración de los bienes económicos de la Diócesis de Córdoba. Pocos meses después, estando ya en funciones como ecónomo, el Obispo decidió, para evitar malos manejos, poner candados a la chequera, de modo que para emitir cheque se requería de dos de tres firmas, la del Obispo, la del Vicario General y la de un servidor, además de hacer recibos de ingresos y egresos para llevar un buen control de los manejos del dinero… eso me pareció muy sano y así se administraba el capital de la Iglesia.Sucedió que el Obispo Eduardo Patiño y el P. Javier Rodríguez, Vicario General, salieron de viaje a Monterrey y desde allá el P. Javier Rodríguez me pidió por teléfono, que depositara una cantidad de dinero en la cuenta del Obispo… palabras más palabras menos fue más o menos así:P. Javier- Puedes depositar en la cuenta del Sr. Obispo $ 40,000.00, por favor.P. Pablo- No tengo esa cantidad en efectivo y usted o el Obispo tiene que firmar el cheque para que lo hagan efectivo.P. Javier- Habla con alguno de tus amigos porque al Señor (Obispo) le urge ese dinero y necesitamos que lo deposites.P. Pablo- No puedo hacer eso, ustedes pusieron las condiciones del manejo de dinero y además, necesitaré que me firmen un recibo para tener con que comprobar egresos. Así que cuando regresen me firman y les entrego lo que me pidan.Una reflexión: En ese momento lo mejor era respetar las condiciones que el mismo Obispo impuso para evitar fugas de capital, siempre creí que no confiaba en mi…. Por eso enseñarle lo fácil que puede resultar "Brincarse las trancas" le daría motivos para exponer su notoria voracidad por destruir nuestra vida y acusarme de mal administrador… por otro lado se dio cuenta que conmigo en la Economía diocesana no le sería tan fácil hacerse de los recursos de la Iglesia sin justificación. Yo era administrador de la economía de la Iglesia para bien de la Iglesia, no sólo del Obispo….Me incomodó sobremanera esa invitación a proceder en contra de sus disposiciones, porque lo vi como una prueba de fidelidad y aunque parezca contradictorio, tenía que ser fiel a la confianza que mostraron los sacerdotes que votaron por mí como ecónomo y además obedecer una disposición del Obispo y un acuerdo con el banco, así que era mejor decirle al P. Javier que las condiciones no me permitían depositarle ese dinero. Desde esa vez el Obispo empezó a acusarme de no atender bien la economía, decía que nunca iba a la oficina cuando soy el único que iba todos los días y hay quienes pueden dar testimonio de ello. Además empezó a manifestar su deseo de venganza comentándome que yo intentaba robarme la Escuela Diocesana como lo hicieron algunos sacerdotes en Monterrey…esto nadie más lo escuchó, pero se hizo tan pesada su persecución que decidí tomar un año sabático y me fui a trabajar a la Universidad La Salle de Cancún para liberarme de la tiranía del Obispo. Sigo convencido de que el Obispo es un hombre corrupto que premia a quienes se unen a su perversión y ataca a los que no lo adulan… Sigo esperando que el P. Javier Rodríguez, quien en mi caso es testigo presencial o tal vez cómplice de todas las fechorías del Obispo, hable con verdad y sólo diga la verdad en torno a esta perversa persecución del Obispo para que vuelva la paz y la justicia a esta pobre Iglesia de Córdoba… lamento que celebre 50 años de vida sacerdotal y no pueda, a su edad, celebrar un día de honestidad y de amor a la verdad… les cuento que la "Cueva del Diablo" del cerro Atlac en la Cuesta de Necoxtla tiene más de 250 años que la descubrieron y hasta hoy tampoco se sabe para qué sirve.Lamento y me entristece la pasiva indiferencia de los sacerdotes de Córdoba, en quienes confié cuando acepté el cargo porque creí en su apoyo… esperaré el juicio de la historia. Gracias. P. Pablo Hernández MojicaDiciembre 28 2008.




