La señora Karime Macías se convirtió en la madrina del viaje
Conocieron 250 niños indígenas el Acuario de Veracruz
· Papás y maestros también disfrutaron de la excursión
Veracruz, Ver., 29 de abril de 2010.- El 29 de abril será una fecha inolvidable para 250 niños de la Sierra de Zongolica. Muchos, casi todos, viajaron por primera vez al puerto jarocho y pusieron los ojos redondos, redondos cuando entraron al tiburonario del Acuario de Veracruz; hasta los papás y los maestros se quedaron con la boca abierta cuando la esposa del candidato priista a la gubernatura, la señora Karime Macías Tubilla, cumplió con su promesa.
Tras varias horas de viaje, los pequeños excursionistas llegaron a sudar la gota gorda a esta ciudad y puerto. Hacia el mediodía ya estaban listas las entradas de todititos, desde los grandes a los chiquitos, para descubrir las bellezas del mar y para conocer en vivo y a todo color a los tiburones que aparecen en los libros y que asustan en la televisión.
Justo cuando el Sol estaba al centro del cielo y al rojo vivo, llegaron cuatro autobuses con alumnos del sexto año de primaria y de distintas localidades de Zongolica. Apenas llegaron, los turistas en miniatura cayeron en un ataque de ansiedad y empezaron los gritos y la prisa por bajarse. ¡Qué ojotes pusieron cuando vieron al tiburón tigre! Y no paraban de contar los brazos del pulpo y esas bolitas negras que se llaman ventosas.
“Tlahsojkamati mike” fueron las palabras que, en náhuatl, expresaron en coro los traviesos para agradecer a su madrina de viaje, Karime Macías Tubilla, que los acompañara en su primera excursión juntos, fuera de la Sierra de Zongolica y por el muestrario más grande de peces en América Latina: el Acuario de Veracruz.
Ahí, en la explanada principal, fueron recibidos por la anfitriona. La señora Karime Macías y sus dos pequeños hijos, Carolina y Javier, respondieron al agradecimiento con otro, porque su disposición consiguió que el 29 de abril fuera el Día del Niño de la sierra de Zongolica
“Con un hecho tan sencillo, pudimos generar miles de sonrisas”, dijo Macías Tubilla, al recibir el dibujo de un tiburón blanco que Jacinta imaginó y lo entregó en persona. A las sonrisas, los besos y apapachos, siguió el paseo por el mundo submarino del puerto jarocho porque los chiquillos tenían prisa por conocer qué había en la enorme pecera; también los papás y los profesores estaban ansiosos, pero se aguantaron las ganas de correr.
Con la boca abierta se quedó más de uno, cuando pasaron por el estanque de especies peligrosas, que está construido a manera de túnel para que las medusas, alacranes marinos, pulpos y mantarrayas se paseen justo arriba de la cabeza. Ahí seguramente se quedaron asombrados los caballitos de mar y las morenas porque tampoco conocían a los pequeñines de la sierra.
Ya con el tiempo en contra porque el paseo se acababa, la señora Macías Tubilla se despidió entre aplausos, risas y porras de los chicos que, al son de “chiquitibum a la bim bom ba”, despidieron a la emocionada que decidió adelantar su regalo del Día del Niño con una excursión que nunca olvidarán.
“Nuestros niños merecen mucho más, merecen ser felices, estar contentos; en Veracruz la prioridad son ellos y sus familias, son y serán siempre los únicos que tendrán privilegios”, y con esta expresión se retiró con el recurso de una sonrisa agradecida.
Conocieron 250 niños indígenas el Acuario de Veracruz
· Papás y maestros también disfrutaron de la excursión
Veracruz, Ver., 29 de abril de 2010.- El 29 de abril será una fecha inolvidable para 250 niños de la Sierra de Zongolica. Muchos, casi todos, viajaron por primera vez al puerto jarocho y pusieron los ojos redondos, redondos cuando entraron al tiburonario del Acuario de Veracruz; hasta los papás y los maestros se quedaron con la boca abierta cuando la esposa del candidato priista a la gubernatura, la señora Karime Macías Tubilla, cumplió con su promesa.
Tras varias horas de viaje, los pequeños excursionistas llegaron a sudar la gota gorda a esta ciudad y puerto. Hacia el mediodía ya estaban listas las entradas de todititos, desde los grandes a los chiquitos, para descubrir las bellezas del mar y para conocer en vivo y a todo color a los tiburones que aparecen en los libros y que asustan en la televisión.
Justo cuando el Sol estaba al centro del cielo y al rojo vivo, llegaron cuatro autobuses con alumnos del sexto año de primaria y de distintas localidades de Zongolica. Apenas llegaron, los turistas en miniatura cayeron en un ataque de ansiedad y empezaron los gritos y la prisa por bajarse. ¡Qué ojotes pusieron cuando vieron al tiburón tigre! Y no paraban de contar los brazos del pulpo y esas bolitas negras que se llaman ventosas.
“Tlahsojkamati mike” fueron las palabras que, en náhuatl, expresaron en coro los traviesos para agradecer a su madrina de viaje, Karime Macías Tubilla, que los acompañara en su primera excursión juntos, fuera de la Sierra de Zongolica y por el muestrario más grande de peces en América Latina: el Acuario de Veracruz.
Ahí, en la explanada principal, fueron recibidos por la anfitriona. La señora Karime Macías y sus dos pequeños hijos, Carolina y Javier, respondieron al agradecimiento con otro, porque su disposición consiguió que el 29 de abril fuera el Día del Niño de la sierra de Zongolica
“Con un hecho tan sencillo, pudimos generar miles de sonrisas”, dijo Macías Tubilla, al recibir el dibujo de un tiburón blanco que Jacinta imaginó y lo entregó en persona. A las sonrisas, los besos y apapachos, siguió el paseo por el mundo submarino del puerto jarocho porque los chiquillos tenían prisa por conocer qué había en la enorme pecera; también los papás y los profesores estaban ansiosos, pero se aguantaron las ganas de correr.
Con la boca abierta se quedó más de uno, cuando pasaron por el estanque de especies peligrosas, que está construido a manera de túnel para que las medusas, alacranes marinos, pulpos y mantarrayas se paseen justo arriba de la cabeza. Ahí seguramente se quedaron asombrados los caballitos de mar y las morenas porque tampoco conocían a los pequeñines de la sierra.
Ya con el tiempo en contra porque el paseo se acababa, la señora Macías Tubilla se despidió entre aplausos, risas y porras de los chicos que, al son de “chiquitibum a la bim bom ba”, despidieron a la emocionada que decidió adelantar su regalo del Día del Niño con una excursión que nunca olvidarán.
“Nuestros niños merecen mucho más, merecen ser felices, estar contentos; en Veracruz la prioridad son ellos y sus familias, son y serán siempre los únicos que tendrán privilegios”, y con esta expresión se retiró con el recurso de una sonrisa agradecida.




