El
Baldón: Las desilusiones del debate
Por: José Miguel
Cobián
La primera gran desilusión,
fue que la edecán nada más apareciera poco menos de treinta segundos. Ha sido
lo más importante y comentado del debate, así que no quiero ni pensar cuanta
atención hubiera logrado, si hubiera tenido más tiempo de pantalla.
La segunda gran desilusión,
fue la actitud de Andrés Manuel. AMLO sabe que no va a ganar la elección, y
sabe también que él ha sido un motor de cambio en el país, al grado de que sus
grandes temas electorales de años pasados, y sus acciones como jefe de gobierno
del DF han sido incluso imitados por el propio gobierno federal, y sus
propuestas asimiladas tanto por el PRI como por el PAN. AMLO tuvo la oportunidad de marcar pauta para
el próximo sexenio si hubiera planteado propuestas novedosas e inteligentes, pero
en lugar de ello, regresó a lo de siempre, desperdiciando una oportunidad de
oro.
México es una nación más moderna hoy, con
muchos defectos y carencias, pero no es el mismo país que dejó Salinas de
Gortari. La mitad de los votantes no
saben cómo gobernó Salinas ni lo consideran responsable de lo que hoy sucede en
el país. Por lo tanto, volver a hablar
del chupacabras fue un desperdicio. Igual lo fue, dejar de señalar los errores
de la actual administración panista, por dos razones básicas, la primera para
resaltar quien es el verdadero peligro para México, contrastar las políticas
que pudo haber llevado a cabo el Peje, y sobre todo, marcar la diferencia entre
PAN y PRD.
Lamentablemente la unión
(acorda o accidental) entre el PAN y el PRD, entre Josefina y Andrés Manuel
quedó a la vista de todos los electores, como si en lugar de tres candidatos
con posibilidades, hubiera nada más dos estilos de gobierno, el del Pejefa
(peje y jefa, AMLO y JVM), y el del candidato del PRI.
AMLO está superando
lentamente en las encuestas y en la mente de los votantes a Josefina. La teoría
indica que una vez que supere una masa crítica, aquéllos que no quieran el regreso del PRI al poder, se
inclinarán por uno de ellos, dos, el que tenga más posibilidades de frenar al
dinosaurio. Por lo tanto, el Peje debió
de señalar faltas y fallas del actual gobierno federal panista para despuntar y
dejar atrás a Josefina. Seguramente no
lo hizo porque su cálculo político le hace pensar que si no daña a los
panistas, éstos irán en masa a sus brazos. Lo cual es totalmente falso, pues en
el imaginario azul están muy frescas las frases y doctrinas en su contra,
usadas en 2006. Lo ideal era ir sobre los indecisos y mandar una imagen de
fuerza y poder. Así, aún sin ganar la elección, hubiera apoyado mucho más a sus
candidatos a diputados federales y senadores, y hubiera tenido mayor presencia
la izquierda en el congreso de la Unión.
Me desilusionó también el
hecho de que Josefina no llevara mascada, ante la apariencia formal de los
otros candidatos, y su escaso atractivo físico (de Josefina), se vio como la
invitada de mal gusto al debate. Eso sin contar el no contestar los ataques de
Peña sobre sus faltas cuando era diputada federal, y su nerviosismo y temblor
de manos al principio del debate.
Peña también me desilusionó.
Ante la expectativa generada por Josefina y Andrés Manuel, en el sentido de que
no es capaz de articular dos palabras sin que sus asesores le soplen el
siguiente párrafo, me falló, y a mucha gente también. Si bien no demostró dotes
de gran orador, se presentó como un hombre que conoce perfectamente lo que hizo
en el estado de México, y lo que quiere hacer por el país. Los que esperábamos
que fallara y fuera el tonto que la propaganda panista nos ha querido hacer
creer, quedamos desilusionados, pues resultó tanto o más capaz que sus
contrincantes, con la excepción de Quadri, quien mostró su experiencia
transmitiendo ideas como catedrático.
La última gran desilusión
fue que los tres partidos de oposición en el debate, no señalaron graves
errores del gobierno actual, aprovechando un foro tan importante. Si acaso Peña
esbozó algunos datos, pero su educación no le permitió ser más preciso.
Mientras que AMLO no tocó ni con el pétalo de una rosa al ¨presidente espurio¨
y su forma de gobernar.
Terrible el formato, y
demasiado breve el tiempo para profundizar e informar a los ciudadanos sobre
los programas de gobierno de cada candidato.
Como siempre los partidos políticos y el IFE nos tratan como si fuéramos
menores de edad y no como adultos con capacidad de razonar y elegir.




