LAS INCONGRUENCIAS DE
NAMIKO MATZUMOTO
Visión
Política
Por Edgar Palma Gómez
El Gobernador Javier Duarte de Ochoa tuvo un gran acierto al retomar la
iniciativa de “Ley de Acceso a la Información Pública y para la Protección de
los Derechos de los periodista” que fue presentada por un servidor en el
Congreso del Estado el 13 de diciembre de 2001, y donde estaba contemplada la
creación de un instituto que protegería a los periodistas y que garantizaría la
libertad de expresión, sin embargo, tal parece que la Secretaria Técnica de
dicho organismo, está más preocupada por justificar el uso del presupuesto
asignado, que por ponerse a trabajar.
El escándalo se genero cuando uno de sus comisionados, el periodista Jorge
Morales tuvo el atrevimiento de solicitar el proyecto de presupuesto anual de
dicha comisión, ya que no le cuadraban los número, y razón le sobraba, ya que
existen muchas inconsistencias que aún no han sido aclaradas por la funcionaria
pública, quien se ha rasgado las vestiduras tratando de justificar de manera
absurda el manejo de los 15 millones de pesos que tiene como presupuesto,
asegurando que las declaraciones de Jorge Morales son “interpretaciones
erróneas y carecen de sustento administrativo”.
Para ello, debemos hacerle varias aclaraciones a la funcionaría pública
–llámese Namiko Matzumoto-, el objetivo de dicha Comisión de acuerdo a la ley
586, en su Capítulo I, artículo 2, es el de “atender y proteger la integridad
de los periodistas, así como de promover las condiciones para el libre
ejercicio de la profesión del periodismo, con pleno respeto al derecho a la
información y a la libertad de expresión”, por lo tanto, no sólo la Secretaría
Técnica, sino todo sus integrantes están obligados a ser transparentes, y hasta
el momento, es lo que menos han hecho, porque estamos hablando que para
salvaguardar el libre ejercicio del periodismo usarán recursos públicos, no
privados.
Por lo tanto, resulta incongruente que Matzumoto Benitez aceptara que se
elaboró un documento desglosando salarios, bonos y gastos que tendría esta
comisión, “el cual era sólo para consumo interno, sin embargo el comisionado
hizo sumas inexactas, no le cuadraron los números, yo le expliqué que le
faltaba tomar en cuenta el pago de impuestos y otras prestaciones como el
aguinaldo, por eso no le cuadraban los números”. Además, aceptó que se
contrataron a 37 personas para la operación técnica y administrativa de la
misma y que se otorgan bonos mensuales de 20 mil pesos a los comisionados
denominados “bonos por actuación”.
Efectivamente, en su página de internet señalan que tienen aprobada una
plantilla operativa–que considero exagerada-, de 38 personas – le falto un
empleado a Namiko Matzumoto, de acuerdo a sus declaraciones expresadas en
distintos medios de comunicación-, sin embargo, no señalan nombres, funciones,
salarios brutos de acuerdo al puesto, ni los salarios de los comisionados,
mucho menos, señala cual es el salario de la Secretaría Técnica –ya que el
tabulador salarial es el que está contemplado en el presupuesto de egresos,
pero no aclaran si el salario de los comisionados es equiparable al salario de
un Secretario, Subsecretario, director de área, o algún puesto en especifico,
etc.-.
Pero, veamos su plantilla operativa, 5 analistas administrativos, 1 analista
financiero, 7 analistas jurídicos (parece despacho jurídico), 1 asesor, 1
cajera (no entiendo la función de la cajera, o acaso cobran o venden algún
servicio), 2 choferes (tal vez no sepan manejar los integrantes de la
comisión), 1 contralor, 3 directores de área, 1 intendente, 5 jefes de
departamento (sigo sin entender la duplicidad de funciones entre los directores
y los jefes de departamento, pero me queda claro que lo que importa es
justificar el gasto del presupuesto), 1 jefe de la unidad administrativa, 1
jefe de tecnología de información (con un auxiliar en informática hubiera
bastado, insisto, la idea es justificar gastos), 2 proyectistas (entonces cuál
es la función de los directores y los jefes de área, me pregunto), 1
recepcionista, 1 secretaria, 1 secretaria ejecutiva, 1 secretaría particular
(por favor, alguien me explique la diferencia entre cada una de las
secretarias), 2 vigilantes y finalmente 1 visitador adjuntos (que desconozco su
función). Ante la falta de información, debemos señalar que en cuanto a
transparencia están reprobados.
Insisto, no estoy emitiendo juicios sobre la trayectoria de cada uno de los
integrantes de dicha Comisión, -de hecho, tengo el honor de conocer a su
Presidente, Rocío Ojeda, una excelente maestra de la Facultad de Comunicación-,
pero creo que están “dando palos de ciego”, por tan sólo mencionar otro detalle,
también en su página de internet en lo que se refiere a sus Planes, Objetivos y
Metas, -es decir, su Programa Operativo Anual-, señala “Próximamente un
apartado de transparencia”, lo cual crea muchas suspicacias, porque al parece
no lo tienen, lo cual resulta una incongruencia, porque en la administración
pública, antes de aprobar un presupuesto, se debe especificar los programas y
acciones en los cuales se aplicaran los recursos financieros, y dicho programa
operativo anual, deberá contener parámetros de medición cualitativos y
cuantitativos, aspecto que tampoco han dado a conocer y ya va a terminar el
segundo mes del año.
Para colmo, Namiko Matzumoto salió a declara a los medios de comunicación que
buscarán que los periodistas empíricos cuenten con una licenciatura, con tan
sólo acreditar algunos cursos en el Colegio de Veracruz y/o la Facultad de
Comunicación, grave error de la funcionaria, -es loable buscar la
profesionalización de los periodistas, pero no dando palos de ciego-, para
empezar, ni la Universidad Veracruzana, ni el COLVER cuentan con una
licenciatura en periodismo, en todo caso, la máxima casa de estudios en
Veracruz cuenta con la licenciatura en Comunicación, no en periodismo, por
favor, antes de emitir un comentario que busque justificar su desorientado
trabajo, cuente con información verídica, evite pasar vergüenzas, y querer
engañar a las personas que sí pasamos por la facultad de comunicación.
Me queda claro que el Gobernador Javier Duarte esta buscando proteger a los
periodistas, sin embargo, no creo que sea la mejor manera de hacerlo, cuando
este instituto no cuenta con un Programa de Trabajo Anual, pero que si cuenta
con una nomina exagerada; funcionarios públicos sin experiencia administrativa
y que están duplicando funciones; funcionarios –como Namiko Matzumoto- que en
lugar de transparentar el manejo de los recursos, salen a hacer declaraciones
en los medios para señalar que la transparencia es una asunto que se maneja con
“documentos de consumo interno”, y que no entiende las necesidades del gremio
reporteril, esa es la realidad de este instituto, y me atrevo a señalar todas
estas inconsistencias, precisamente porque fui el primero en exigir al Congreso
del Estado la creación de un organismo de este tipo. Ojala no le suceda lo
mismo que al Colegio de Periodistas.




