El Baldón: El
funcionario Perverso
Por José Miguel Cobián
Todo lo que viene a continuación
es únicamente ficción. Pero ya sabemos
que en este país, la ficción puede parecerse a la realidad en muchos
aspectos. Lo demás depende de tu imaginación
amable lector(a).
Imaginemos por un momento a un
secretario de estado que a pesar de ser del grupo de servidores públicos
cercano al gobernador, tiene su propio proyecto político y obedece a intereses
ajenos a los del actual dirigente de los destinos de Veracruz.
Este pequeño funcionario (pequeño
de cerebro), pero con toda la perversidad de que es capaz cualquier funcionario
de primer nivel en nuestro país, se entera de que en la sierra de Zongolica hay
mucha molestia entre los ciudadanos porque han sido históricamente carne de
cañón para cada elección. Se les visita y atiende cuando hay campañas
electorales y luego todas las promesas se olvidan hasta la siguiente
elección. Así, jugando con la esperanza
de la gente, han pasado muchos años.
Durante ese tiempo, se han dado
cuenta de la importancia de tener cuando menos una clínica de salud en las
cercanías, pues los enfermos y accidentados han tenido que moverse en terreno
agreste por decenas de kilómetros hasta accesar al primer puesto de ayuda. También han valorado la necesidad de caminos
pavimentados, que agilizan el transporte.
Y la necesidad de estudiar, con lo cual, solicitan siempre cuando menos
un bachillerato en la cercanía de sus hogares.
Cuando pasan años de promesas
incumplidas la gente se alebresta y decide protestar de manera más agresiva,
sobre todo cuando se les ha ofrecido algo y no se ha cumplido. Y allí es dónde
nuestro funcionario perverso entra en acción.
A sabiendas (porque está enterado
de todo lo que pasa gracias a sus orejas y espías) deja que las cosas se pongan
color de hormiga. Incluso, discretamente alimenta el desaliento y la
desesperación de la gente, hasta que un día logra que salgan a protestar, por
miles, viajando a la capital del estado.
En esta historia, no sabemos si
es de los que aconseja detener a los presuntos manifestantes en Tomatlán, o si
simplemente se aprovecha del error de otro funcionario. Lo importante es que
este perverso de la historia, decide que es el momento propicio para hacer
quedar mal a medio mundo. Buscando
primero que nadie los atienda en el corto plazo, que bloqueen la principal
arteria de comunicación a nivel nacional, que bloqueen una ciudad y la pongan
en estado de sitio, y que perjudiquen en su libre tránsito a más de un millón
de habitantes de la zona conurbada.
Comienza con el propio secretario
de seguridad pública que se dice –no nos consta- que hasta reprimenda en el
palacio de Cobián recibió, pues la cercanía del 2 de octubre siempre pone
nerviosas a las autoridades federales.
Otro de los damnificados es el
secretario de Gobierno, pues al tener un paro y bloqueo de más de 15 horas,
queda en entredicho su capacidad para prevenir este tipo de eventos y su
desenlace tan delicado. Supuestamente la
labor del secretario de gobierno es prevenir y evitar este tipo de eventos.
Un damnificado más, es el
secretario de Salud, que seguramente en el inventario de pendientes, no tenía
una clínica de salud en la zona de Atzompa, porque mientras se construye es
problema de SIOP no de la SSA. Pero se
ve involucrado en el conflicto.
Alguien a quien le cae duro la
piedra también es el secretario de Infraestructura y Obras Públicas pues se le
achaca a su ineficiencia el no haber terminado ni la clínica ni el tramo de 200
metros lineales de la carretera que se reclama, pero es sabido que recursos
tiene muy pocos disponibles para tantas necesidades.
El propio gobernador del estado
sufre del ataque y esquema de este funcionario perverso. Pues a ojos de los
veracruzanos fue el gobernador quien dio la orden de detener a los
manifestantes, cuando su ausencia del país demuestra que no pudo haber dado esa
orden. También queda muy mal ante los ojos de la población de la zona centro
del estado por la lentísima respuesta de los funcionarios que debían de atender
tanto el bloqueo como las peticiones de los manifestantes. Recibe un descolón
de parte del alcalde perredista de Soledad Atzompa cuando le pide esperar a su
regreso, y el alcalde le dice que no, que el pueblo manda y el alcalde
obedece. Y por si fuera poco, la zona
centro del estado es su lugar de origen, la propia ciudad del gobernador que es
Córdoba se ve afectada por el paro y el bloqueo. Todo esto sin contar que a ojos de la
federación el gobierno de Veracruz queda muy mal parado, pues ellos como
políticos experimentados saben que ese bloqueo se pudo prevenir, ante lo
pequeño y lo legítimo de las peticiones de los ciudadanos de Atzompa.
Total, que el funcionario
perverso tuvo una victoria impresionante gracias a sus maniobras, afectando a
Javier Duarte, Erick Lagos, Gerardo Buganza, Antonio Nemi, Arturo Bermúdez y a
más de un millón de personas en la zona centro de Veracruz. Este perverso puede ser alguno de los
nombrados, puede ser ajeno a ese equipo, pero seguro no es ajeno al partido en
el poder. Lo cual implica que pronto, muy pronto, tendrá que caer alguna cabeza
del gabinete, o de fuera de él como consecuencia de los sucesos mencionados.
Sólo falta saber quién es y a que intereses sirve.
Incluso, la reprimenda para los
secretarios de estado involucrados, los cuales tardaron mucho en reaccionar, y
sólo lo hicieron ante el incremento de la presión de los manifestantes.
Reprimenda porque estos asuntos, en tiempos de tensión social, no pueden
dejarse para más tarde, deben ser atendidos de inmediato, sobre todo por las
molestias que causan a la mayoría de la población y a la imagen tanto del
estado como del Gobierno de Veracruz.




