SE LIBERAN LAS ARCAS MUNICIPALES: VERACRUZ PONE FIN A UNA DEUDA QUE MANTUVO ATADOS A 199 AYUNTAMIENTOS DURANTE 18 AÑOS
Por Redacción | Multi-Medios Las Altas Montañas
Xalapa, Ver.- Después de casi dos décadas de descuentos permanentes sobre las participaciones federales de la mayoría de los municipios veracruzanos, el Gobierno del Estado anunció la liquidación anticipada del esquema de bursatilización, considerado por especialistas como uno de los compromisos financieros más importantes heredados a los ayuntamientos en la historia reciente de Veracruz.
La decisión pone fin a un mecanismo creado en 2008, mediante el cual 199 de los 212 municipios del estado comprometieron parte de sus ingresos futuros para obtener recursos inmediatos destinados, principalmente, a obras de infraestructura.
Entre los municipios que se incorporaron al programa se encuentran Xalapa, Veracruz, Orizaba, Córdoba, Boca del Río, Coatzacoalcos, Minatitlán, Poza Rica, Papantla, Tuxpan, San Andrés Tuxtla, Martínez de la Torre, Cosamaloapan, Tierra Blanca, Coatepec, Fortín, Río Blanco, Nogales, Ixtaczoquitlán, Medellín de Bravo, Alvarado, Perote y prácticamente la totalidad de los ayuntamientos del estado, con excepción de 13 municipios que decidieron mantenerse al margen del esquema.
Un crédito que se pagó con recursos de los municipios
La bursatilización consistió en utilizar como garantía una parte de las participaciones federales que reciben los municipios. A través de un fideicomiso autorizado por el Congreso del Estado, se emitieron certificados bursátiles para obtener recursos de manera inmediata.
En los hechos, el dinero no se pagaba mediante depósitos realizados por los ayuntamientos.
Cada mes, cuando la Federación transfería las participaciones federales, el fideicomiso retenía automáticamente el porcentaje correspondiente para cubrir el capital de la deuda, los intereses y los costos financieros. Solo después de esa retención el resto del recurso era depositado en las cuentas municipales.
Este mecanismo provocó que durante cerca de 18 años los municipios recibieran menos recursos disponibles para atender servicios públicos, infraestructura y programas sociales.
¿Cuánto dinero estuvo en juego?
El financiamiento contratado originalmente fue cercano a mil 500 millones de pesos. Sin embargo, debido al pago de intereses y a los costos financieros acumulados durante casi dos décadas, el monto total cubierto fue considerablemente mayor.
Datos dados a conocer por el Gobierno de Veracruz indican que entre 2008 y 2026 se pagaron aproximadamente 2 mil 572.9 millones de pesos. De no haberse liquidado anticipadamente el fideicomiso, todavía quedaban pendientes 2 mil 266.1 millones de pesos, cantidad que habría seguido descontándose de las participaciones municipales durante varios años más.
Para extinguir definitivamente el pasivo, el Gobierno del Estado absorbió el 75 por ciento del saldo restante, mientras que el 25 por ciento fue cubierto por los municipios, sin generar nuevos intereses.
No todos pagaban lo mismo
El descuento aplicado a cada ayuntamiento variaba de acuerdo con el monto de participaciones federales que recibía.
Los municipios con mayor población e ingresos, como Veracruz, Xalapa, Orizaba, Córdoba, Coatzacoalcos o Minatitlán, registraban retenciones más elevadas que las de municipios con menor presupuesto.
Hasta el momento, no existe un documento público que detalle el monto individual que recibió cada uno de los 199 municipios al inicio del programa ni el porcentaje específico de participaciones comprometido por cada ayuntamiento. Esa información forma parte de los anexos técnicos del fideicomiso y de los convenios de adhesión celebrados en 2008.
Un capítulo que llega a su fin
Con la liquidación anticipada de la bursatilización, los municipios dejarán de sufrir retenciones automáticas sobre sus participaciones federales, lo que representa un alivio para sus finanzas y una oportunidad para fortalecer la inversión en obra pública, seguridad, infraestructura y servicios básicos.
El cierre de este esquema financiero también reabre el debate sobre el costo que tuvo para las administraciones municipales comprometer ingresos futuros durante casi dos décadas, una decisión cuyos efectos alcanzaron a varias generaciones de gobiernos locales y que ahora queda finalmente concluida.





