Orizaba, Ver. 01/09/26.- Hace cinco décadas, la Secundaria Federal Quetzalcóatl comenzó como una escuela nacida del esfuerzo de vecinos que donaron terrenos para que los jóvenes de esta zona tuvieran un espacio digno donde estudiar. Hoy, con más de 700 alumnos, el plantel inicia una nueva etapa al incorporarse al programa Escuela Libre de Celulares, impulsado por el alcalde Hugo Chahín Kuri.
Durante su visita a la institución, donde la mañana de este 1 de septiembre también participó en el acto cívico con motivo del inicio del nuevo ciclo escolar y entregó los domos construidos por su administración en el plantel, el alcalde destacó la importancia de que niñas, niños y jóvenes cuenten con espacios dignos y seguros. Reconoció el trabajo conjunto entre autoridades, maestros, padres de familia y alumnos para hacer posibles mejores instalaciones y pidió a la comunidad escolar cuidarlas, disfrutarlas y darles un uso correcto, como parte de su conservación.
Chahín Kuri también reconoció a las alumnas que obtuvieron excelencia académica, resultado del esfuerzo conjunto con sus maestros y padres de familia, a quienes felicitó por contribuir con jóvenes que hacen más grande a Orizaba.
Al referirse al convenio Escuela Libre de Celulares, agradeció a los maestros por mantener una postura firme respecto al uso de estos dispositivos y aclaró que la iniciativa no significa estar en contra de la tecnología, sino aprender a utilizarla correctamente. Señaló que es necesario aprender a vivir y convivir con ella, pero también respetar el salón de clases como un espacio destinado al aprendizaje y la convivencia.
La directora del plantel, María Leticia Morales González, quien cuenta con 18 años al frente de la escuela, destacó que la institución mantiene vigente su propósito de formar jóvenes de los que la comunidad pueda sentirse orgullosa.
Padres de familia, como Jessica García, exalumna de la secundaria, respaldaron la iniciativa al recordar que antes la convivencia entre estudiantes se construía mediante juegos, cuadernos de recuerdos y el tradicional chismógrafo.
Así, la Quetzalcóatl se suma a una estrategia que apuesta por que los estudiantes vuelvan a mirar a sus compañeros, conversar, convivir y concentrarse en lo esencial: aprender, relacionarse y crecer juntos.









