VÍA
EMPRESARIAL
CAE EL
COEFICIENTE INTELECTUAL
Por
Ing. Fernando Padilla Farfán
El
coeficiente intelectual medio de la población mundial, que desde la posguerra
hasta finales de los años 90 siempre había aumentado, en los últimos veinte
años está disminuyendo.
Muchas
pueden ser las causas de este fenómeno. Una de ellas podría ser el
empobrecimiento del lenguaje. En efecto, varios estudios demuestran la
disminución del conocimiento léxico y el empobrecimiento de la lengua: no solo
se trata de la reducción del vocabulario utilizado, sino también de las
sutilezas lingüísticas que permiten elaborar y formular un pensamiento
complejo. La desaparición gradual de los tiempos (subjuntivo, imperfecto,
formas compuestas del futuro, participio pasado) da lugar a un pensamiento casi
siempre al presente, limitado en el momento: incapaz de proyecciones en el
tiempo.
La
simplificación de los tutoriales, la desaparición de mayúsculas y la puntuación
son ejemplos de ′′golpes mortales′′ a la precisión y variedad de la expresión.
Solo un ejemplo: eliminar la palabra ′′señorita′′ no solo significa renunciar a
la estética de una palabra, sino también fomentar involuntariamente la idea de
que entre una niña y una mujer no hay fases intermedias.
Menos
palabras y menos verbos conjugados implican menos capacidad para expresar las
emociones y menos posibilidades de elaborar un pensamiento.
Los
estudios han demostrado que parte de la violencia en la esfera pública y
privada proviene directamente de la incapacidad de describir sus emociones a
través de las palabras.
Sin
palabras para construir un razonamiento, el pensamiento complejo se hace
imposible.
Cuanto
más pobre es el lenguaje, más desaparece el pensamiento. La historia es rica en
ejemplos y muchos libros (Georges Orwell-1984; Ray Bradbury - Fahrenheit 451)
han contado cómo todos los regímenes totalitarios han obstaculizado siempre el
pensamiento, mediante una reducción del número y el sentido de las palabras. Si
no existen pensamientos, no existen pensamientos críticos. Y no hay pensamiento
sin palabras. ¿Cómo se puede construir un pensamiento hipotético-deductivo sin
condicional? ¿Cómo se puede considerar el futuro sin una conjugación en el
futuro?
¿Cómo
es posible capturar una tormenta, una sucesión de elementos en el tiempo, ya
sean pasados o futuros, y su duración relativa, sin una lengua que distingue
entre lo que podría haber sido, lo que fue, lo que es, lo que podría ser, y lo
que será después de que lo que podría haber sucedido, realmente sucedió?
Queridos
padres y maestros: hagamos hablar, leer y escribir a nuestros hijos, a nuestros
estudiantes. Enseñar y practicar el idioma en sus formas más diferentes. Aunque
parezca complicado. Especialmente si es complicado. Porque en ese esfuerzo está
la libertad.
Quienes
afirman la necesidad de simplificar la ortografía, descontar el idioma de sus
′′fallas", abolir los géneros, los tiempos, los matices, todo lo que crea
complejidad, son los verdaderos artífices del empobrecimiento de la mente
humana.
#fernandopadillafarfán
Créditos
al Mtro. Alberto J. Ramos Balza.