El Baldón: Control de calidad de
precandidatos
Por José Miguel Cobián
Ya en un artículo anterior comentamos
sobre los pros y contras del Dr. Rangel como precandidato a la municipal de
Córdoba. En cuanto al PRI queda nada más
la opción de Salvador Abella y la de José Luis Vega. Pues Tomás López dice que quiere, pero anda
muy metido en su diputación federal, y quien sabe si siga queriendo.
En el caso de José Luis Vega, vale la pena
comentar que le trajo un aire fresco a la contienda interna del rojo, el apoyo
que trae de la profesora Yolanda Monluí es muy importante, porque ella es de
los priístas respetados por tirios y troyanos, conocida como recta, decente,
honorable y muy trabajadora. Curioso,
porque los comentarios de José Luis hicieron pensar a muchos que se trataba de
un tucopp, es decir un grupo de ¨todos contra Paco Portilla¨, pues es público y
conocido que tanto la profesora Yolanda como José Luis se han sentido
agraviados por el comportamiento del precandidato a la diputación federal hacia
ellos.
José Luis ha sido un priísta de toda la
vida, aunque su desempeño en labores partidistas generalmente ha sido en áreas
privadas y de representación, y no ha tenido mucho contacto con el
público. Su honestidad a toda prueba
hace que sea un buen prospecto, si acaso el plan que dio a conocer el día de su
destape me pareció muy pobre en cuanto a metas, que si bien tres grandes logros
son muy importantes, la realidad es que Córdoba requiere de un plan aún más
ambicioso aún, plan que seguramente se irá cristalizando si José Luis va
pasando los filtros del PRI hacia la candidatura.
Llama la atención la actitud tanto de José
Luis como de la Profesora Yolanda Monluí, pues más que un destape, o evidenciar
los defectos de Portilla como funcionario público, pareciera que quisieran
evidenciar al propio partido revolucionario institucional, en cuanto a la falta
de democracia interna. La actitud de
brincarse la proverbial disciplina partidista y no esperar línea, sino provocar
la presencia de alguien nuevo y de quien no se esperaba su intención de
registro, va más en el sentido de evidenciar a los priístas como entes
disciplinados en el interior del partido, pero totalmente ajenos a cualquier
intención democrática en el sentido de
que sean las bases las que elijan a los candidatos a un puesto de elección
popular.
La presencia de la profesora Monluí avala
que no hay juego detrás del destape de José Luis Vega Espinoza de los Monteros,
pues algunos detractores comenzaron a hacer circular la versión de que este
destape era la punta de lanza de un plan premeditado y orquestado por el propio
Tomás López Landero con algún fin oscuro y avieso.
Los contras de José Luis Vega son su falta
de conocimiento en la base social de Córdoba y el alejamiento que tuvo de la
política desde que renunció a ser parte de la primera comuna presidida por
Francisco Portilla hace algunos años.
Esos contras juegan a la hora de evaluar la penetración de un candidato
en la mente de los votantes, y sobre todo, la posible intención de voto cuando
se junta candidato y partido en una encuesta que seguramente será la que
modifique o reafirme la voluntad de ungir a tal o cual pre-candidato del PRI.
Mientras tanto, en Movimiento Ciudadano ya
tienen todo definido con la presencia del Dr. Emilio Sacre, y en el PAN las
cosas siguen de pleito interno, entre los aliados de Miguel AngelYunez que
impulsan a unos pre candidatos, y los miembros de otros grupos políticos que
quieren ver como candidatos a otros.
Allí tampoco hay mucha democracia interna, pues mientras en el PRI son
muy pocos los que realmente deciden las candidaturas, en el PAN están en la
discusión de si hacen una asamblea y corren el riesgo ya vivido de compra de
votos a los panistas previo a la elección interna, o si deciden por designación
desde la cúpula estatal, rompiendo su tradición democrática, y aplicando la
designación vía el dedo, igualito que aquello que tanto criticaron en los
priístas.
Lo curioso es que el dedo que va a decidir
quien es el candidato dentro del PAN, esta sufriendo presiones de todos los
grupos políticos del estado e incluso desde el centro. Ellos también hacen sus encuestas, pero a fin
de cuentas, todo parece indicar que el candidato que resulte abanderado por el
azul, será el que tenga apoyos más fuertes a nivel estatal y federal.




