El
Baldón: ¨La pesadilla¨
Por
José Miguel Cobián
Me estoy despertando con cara y sensación
de enojo. Una indignación y molestia que sólo se siente cuando un ser humano se
siente humillado y vejado. Curiosamente
el motivo no es real, es un sueño que tengo que escribir y describir antes de
que se olvide, tal como se olvidan la mayoría de los sueños y las pesadillas.
Por alguna razón (no explicada), estaba yo
llegando a Xalapa, a Palacio de Gobierno, con la intención de hablar con el
Secretario de Gobierno Erick Lagos. Su
sala de espera es (en el sueño) del tamaño de la planta baja de Sefiplan, y
está llena de sillas, todas ocupadas por personas que están haciendo antesala
para hablar con él y resolver algún problema.
Lo primero que pregunto es si los ¨asesores¨, del secretario no están
atendiendo. -Lo normal es que no todos los asuntos los atienda el
titular-. La respuesta es que nadie
atiende y hay personas que llevan meses esperando ser atendidas.
Después de unas horas, comienza mi
indignación, pues aunque el sueño no lo indica, todo me lleva a pensar que
tenía cita a una hora determinada. Fiel
a mi costumbre le comento en voz alta a una persona que por allí anda, ¨En
tiempos de Buganza había más atención a los ciudadanos, y los tiempos de espera
eran mucho menores¨. Inmediatamente un
joven con traje de buena calidad se me acerca y me comenta que Buganza no
acompañaba al gobernador a sus giras, mientras que Erick si lo acompaña en
muchas actividades. Inmediatamente le
reviré (todo esto en mi sueño), que el secretario de gobierno está para
resolver los problemas de Veracruz, y que si el gobernador necesita una dama de
compañía, que lo contrate para ese papel y ponga de secretario a una persona
que resuelva y atienda a los veracruzanos.
El joven trajeado desapareció inmediatamente de mi sueño, entre las
miradas de aprobación y los asentamientos de cabeza de los allí presentes,
resignados a una espera eterna para ser atendidos.
En ese momento escuché la voz de Carlos
Ponce, un cordobés que fue funcionario de hacienda del estado en Córdoba y que
atendía con prontitud asombrosa a todos aquéllos quienes a él se
acercaban. En mi sueño aparece como
funcionario de la secretaría de gobierno.
Lamentablemente el ambiente lo cambió, pues inmediatamente desapareció y
no volví a saber de él. (Cabe aclarar que Carlos sigue en Córdoba y no ocupa
ningún puesto en esta secretaría, y la razón por la que aparece en el sueño
será un misterio, en caso de que no sea el contraste de su buena atención).
Me aparece en el sueño un buen amigo que
tiene aproximadamente 20 años que no he visto personalmente, Juan Manuel Setien
quien también está haciendo antesala, pero desde hace 45 días. Me comenta que
además de ser licenciado en derecho ha cursado maestría y doctorado en
políticas y administración públicas, y que busca servir a Veracruz. (Esto también es inventado totalmente por mi
indignada mente en medio de la pesadilla que comento)
Después de platicar un rato con él lo
invito a comer y en ese momento le sugiero que busque un trabajo en Córdoba,
pues inicia nueva administración y quizá porque su nivel es municipal, tanto
Tomás Ríos como Rodolfo de Gasperín y Teresa Jauregui atienden sin dilación a
quien a ellos se acerca. Hoy todavía me
estoy preguntando porque mencioné a esa tríada de personas, dentro de todo el
equipo que supongo estará en la administración municipal y no logro entenderlo.
En fin, al final de la pesadilla, me salí
indignado, pues me informaron que el secretario de gobierno comenzaría a
recibir –en orden de llegada- a las primeras personas para atenderlas, y que
así continuaría hasta las cuatro de la mañana. Pero que si no era posible que
me atendiera hoy, me sugerían que siguiera en la antesala el día siguiente y el
siguiente y el siguiente, hasta que me tocara mi turno.
En ese momento me desperté, con el mal
sabor de boca de un enojo, y la burla de mi mismo, de haberme enojado por un
sueño. Alegrándome de que en la vida
real esto no suceda, puesto que si sucede, en lugar de sueño se convierte en
premonición y profecía, y eso si sería grave, sobre todo para Veracruz.
Mi explicación a la pesadilla, es que
tengo varios meses solicitando una cita por teléfono con Erick Lagos, misma que
no se me ha concedido a la fecha. (Pero ni me preocupa en demasía, ni he hecho
antesalas). Carlos Ponce es la antítesis
de lo que en la pesadilla veía yo como funcionarios públicos ignorando a la
población. Estoy terminando de leer un
libro sobre la sociedad Azteca y veo que los abusos de los de arriba contra los
de abajo, eran similares a los del día de hoy.
Y lo de mi cuate Juan Setien, no me lo explico. No he sabido de él en mucho tiempo. Espero que esté bien de salud y no hay sido
su despedida esa aparición en mi sueño.




