El Baldón: ¿Trump? ¿Por qué? ¿Y el futuro?
Por: José Miguel Cobián
Las reacciones en México por el triunfo de
Donald Trump van de lo catastrófico al pánico absoluto. Es normal, los medios de comunicación nos
hicieron creer que Trump y el chupacabras tendrían el mismo efecto para México:
¡Un Absoluto Desastre! Sin embargo,
tenemos que analizar fríamente las causas y los efectos, para poder entender a
detalle que nos depara el futuro.
Lo primero que tenemos que recordar, es
que en Estados Unidos, todo se mueve por intereses, no por amistades. Esporádicamente las tripas también tienen su
participación en el comportamiento de esa sociedad, pero lo que realmente los
mueve es el pragmatismo.
El americano promedio, el que no vive en
las grandes ciudades o en las costas no se ha visto beneficiado por las
políticas de los últimos presidentes americanos. La Economía de Reagan dio
resultado al principio, pero no tuvo un reparto equitativo de beneficios para
todos los americanos. Obama (para hablar
del principio y el final) tuvo un buen desempeño, redujo sustancialmente el
desempleo, pero enfrento el peor miedo de cualquier generación en la tierra de
la esperanza (Land of Hope), el que sus hijos pudieran tener un nivel de vida
inferior al de sus padres. Sí pues
aunque se recuperó el empleo y la economía, una vez más los beneficios no
fueron parejos. Para la generación que
se adaptó al cambio, se presentaron enormes oportunidades que al ser
aprovechadas generaron una generación de nuevos ricos, pero al resto de la
población le fue peor. Es decir, el
pastel creció, pero las rebanadas grandes se las llevaron unos cuantos, y al
resto le tocaron rebanadas más pequeñas.
¿A quien culpar por esas rebanadas
pequeñas? En su ignorancia, el americano
promedio culpa a los trabajos en el exterior, a los costos de cuidar a países
enteros en el extranjero, a los indocumentados que supuestamente roban trabajos
a los nacionales, etc. Y ese discurso
es el que llevó a Trump a la presidencia.
Pero una vez que llega, no podrá cumplir todo lo que ofreció en campaña.
¿Por qué razón? Porqué los americanos tienen intereses. Su congreso, tanto los representantes como el
senado, están copados, cabildeados y en muchos casos son hasta empleados de las
grandes corporaciones y los grandes intereses.
Trump podrá reducir la tasa impositiva
para los más ricos. Podrá también reducir los gastos para proteger a Europa del
Oso Ruso, o a Japón del dragón Amarillo, lo que no podrá hacer, es desproteger
a Israel, pues los intereses del lobby judío son enormes en USA. Tampoco podrá renegociar el tratado de
libre comercio a su antojo, si acaso, aprovechando el fantasma de Trump y el
miedo que toda Latinoamérica le tiene, podrán obtener ventajas adicionales de
países como México cuyos errores económicos detallo más adelante. Pero nada más.
En los próximos días veremos una
recuperación de las bolsas de valores, e incluso hasta una recuperación del
valor del peso mexicano, ante las perspectivas de crecimiento económico y un
mejor clima para hacer negocios en los Estados Unidos. El
mundo seguirá confiando en USA, porque tienen la mayor acumulación de
conocimiento del planeta. Y nadie va a
permitir que su liderazgo mundial decaiga.
Trump mostrará ahora su verdadera cara, -esa que muy pocos
conocen-. Ya la campaña quedó atrás, es
tiempo de reconciliación y de cuidar el negocio antes que nada. Se verá que no hace locuras, aunque de
repente tenga algún chispazo, que será noticia y causa de burla y memes en las
redes sociales, pero nada más.
México desde que comenzó su apertura hacia
el exterior, se olvidó de la parte más importante que es el crecimiento del
mercado interno. Se deben de exportar los excedentes, pero la economía debe
basarse en un mercado interno muy grande y poderoso, tanto que pueda soportar
los vaivenes económicos del exterior.
Otro grave error cometido por nuestros gobiernos, ha sido el de no
promover la independencia alimentaria, pues se ha preferido comprar en el exterior
cuando es más barato, en lugar de promover una cultura agrícola que permita
producir y competir contra el exterior de tú a tú. Aunque ya hay zonas de México
industrializadas, como es toda la cintura del territorio nacional, y buena
parte del norte. Todavía padecemos de zonas con un atraso brutal, que comienza
desde Veracruz y abarca todo el sur y sureste del país. Habrá que dedicar un plan de rescate para
Veracruz, Tabasco, Chiapas, Oaxaca, Campeche, Yucatán y Quintana Roo, con el
fin de traerlos al siglo XXI.
Los gobiernos y gobernantes deberán de
dejar de ser incompetentes y corruptos, para comenzar a aplicar la riqueza de
México para beneficio de México y no sólo para su beneficio personal. Si no lo hicieren, el propio pueblo deberá dejar
de ser pueblo y comenzar a ser ciudadano, para exigirlo y reclamarlo por
cualquier vía legal, aprovechando incluso las figuras de candidatos
independientes. Es un trabajo
conjunto. El gobierno no va a cambiar, pues cada alcalde, cada gobernador, cada
presidente de la República, cada funcionario con poder de decisión o de manejo
de recursos públicos, está acostumbrado (y la sociedad lo ve normal) a disponer
de los recursos del erario como si fueran propios. Ya es tiempo de que el ciudadano emerja y
exija un manejo adecuado de dichos recursos para beneficio de todos.
La procuración e impartición de justicia
en México, así como la investigación de los delitos y su prevención, se manejan
en general con técnicas de finales del siglo XIX y ya estamos en el XXI, es
decir con técnicas de hace más de cien años.
Es un grave pendiente que el gobierno tiene con la sociedad, y que
nadie, en ningún ámbito, ni federal ni estatal ha querido enfrentar, por los
costos que representaría, tanto económicos como políticos. Sin embargo el crecimiento económico va
ligado a una reducción de la corrupción, de la inseguridad, de la impunidad, y
un incremento de la certeza jurídica. Si
queremos crecer por nuestros propios medios, no basta promover la creación e
instalación de empresas, urge mejorar la aplicación del marco jurídico de
justicia.
El triunfo de Trump traerá retos, pero
también la posibilidad de un cambio para beneficio de los mexicanos. Si de verdad cumple con deportar a todos los
indocumentados, en unos meses veremos programas de trabajo temporal en USA,
pues la mano de obra latina es imprescindible para la economía norteamericana. Este triunfo de Trump debe ser visto como la
gran oportunidad para México para cambiar, dejar de ser el país de los
gandallas, de los tranzas, de los corruptos, de los flojos, de los
ineficientes, y comenzar a ser el país que estamos destinados a ser. Para nuestro beneficio y el de las próximas
generaciones. De todos nosotros depende
aprovechar esta sacudida.





