ORIZABA (20/05/26). - En este Día Mundial de las Abejas, el encargado del Ecoparque Cerro del
Borrego, Ricardo Rodríguez Demeneghi, recordó que el zumbido de una abeja es
también el latido silencioso de la vida, y que cada flor que nace gracias a su
vuelo representa esperanza, alimento y equilibrio para nuestros ecosistemas.
Destacó
que en el ecoparque, mediante la producción de flores y la introducción de
arbustos polinizadores, se mantiene un firme compromiso con la naturaleza,
creando refugios vivos para abejas, mariposas y colibríes.
Rodríguez
Demeneghi señaló que, por instrucciones del alcalde Hugo Chahín Kuri, se
siembran plantas que alimenten a los polinizadores, ya que proteger a las
abejas significa también cuidar la biodiversidad, la seguridad alimentaria y la
belleza del planeta para las próximas generaciones.
“Todos los
polinizadores forman parte del equilibrio. Si se acaban las abejas, se acaba el
mundo… pero aquí vamos a apoyarlas, porque ellas necesitan flores”, expresó.
Añadió que
desde este espacio se impulsan esfuerzos que, aunque puedan parecer pequeños,
generan efectos de alcance mundial.
Asimismo,
hizo un llamado a los visitantes del Ecoparque a proteger las flores durante
esta temporada de primavera.
“No cortes
las flores. Qué bonitas son; puedes tomarte una foto con ellas, admirarlas y
disfrutarlas, pero no arrancarlas ni llevártelas. Así, los niños de hoy podrán
seguir disfrutándolas y las futuras generaciones tendrán historias tan hermosas
como las que nosotros aún vivimos”, concluyó.





