La acumulación de desechos, calles descuidadas y la falta de respuestas alimentan el descontento ciudadano; habitantes cuestionan la capacidad del Ayuntamiento para atender los problemas más básicos.
—Ixhuatlancillo, Ver. 04/07/26.- Para muchos habitantes, el problema ya dejó de ser únicamente la basura. Lo que hoy denuncian es la sensación de vivir en un municipio donde el desorden administrativo parece haberse convertido en política pública.
Vecinos de colonias como Los Olivos y zonas aledañas aseguran que el servicio de recolección de residuos sólidos atraviesa una de sus peores etapas. Afirman que el camión recolector pasa únicamente una vez por semana y, aun así, en ocasiones incumple el recorrido sin previo aviso.
"El miércoles debía pasar y nunca llegó", relatan habitantes, quienes aseguran que las bolsas de basura permanecen durante días sobre banquetas y calles, convirtiéndose en un foco de malos olores, fauna nociva y una imagen de abandono que, dicen, no corresponde a un municipio que colinda con Orizaba, considerada una de las ciudades más limpias y ordenadas de Veracruz.
Las críticas no terminan ahí. Ciudadanos también denuncian calles sucias, escasa obra pública en diversas colonias y la presencia constante de perros en situación de calle, situación que, afirman, genera problemas de higiene y seguridad al no existir una estrategia visible de control animal.
Y mientras la basura se acumula, también parecen acumularse las preguntas sin respuesta.
Una de las principales inquietudes es que, hasta el momento, gran parte de la población desconoce quién encabeza la Dirección de Ecología, Medio Ambiente y Limpia Pública del municipio. Incluso, al intentar obtener información, este medio no encontró una identificación pública clara del responsable de esa área, lo que ha incrementado la percepción de falta de organización administrativa.
Con el humor negro que suele surgir cuando la paciencia se agota, algunos vecinos comentan que "el funcionario encargado de la basura debe ser tan eficiente que ni la basura ni él aparecen cuando se les necesita". Otros ironizan diciendo que "en Ixhuatlancillo la recolección de basura ya parece un eclipse: todos saben que algún día ocurrirá, pero nadie sabe exactamente cuándo".
El descontento también alcanza a la figura del presidente municipal. Durante un sondeo realizado por este medio, varios ciudadanos reconocieron no conocer siquiera el nombre del alcalde, situación que ha generado comentarios y cuestionamientos sobre el nivel de cercanía entre el gobierno y la población.
Sin embargo, más allá de la ironía, el problema es serio. La recolección eficiente de residuos, el mantenimiento de espacios públicos y la atención a los servicios municipales son obligaciones fundamentales de cualquier administración, ya que impactan directamente en la salud pública, la imagen urbana y la calidad de vida de los habitantes.
Hoy, la exigencia ciudadana es clara: menos discursos, menos improvisación y más resultados. Porque cuando la basura comienza a convertirse en parte del paisaje cotidiano, el problema deja de ser únicamente de limpieza; también refleja el nivel de funcionamiento de un gobierno.
La ciudadanía espera una respuesta oficial del Ayuntamiento de Ixhuatlancillo sobre las fallas en el servicio de recolección, la identificación de los responsables del área de Limpia Pública y las acciones que se implementarán para corregir las deficiencias señaladas por los habitantes.










