Orizaba, Ver. 07/10/26.- Rumbo a la contienda por las diputaciones locales de 2027, el nombre de *Alfredo Hernández Ávila* comienza a perfilarse no por el ruido de las estructuras partidistas, sino por una trayectoria sólida construida desde abajo, en el territorio y junto a la clase trabajadora.
Dirigente obrero y luchador social, Hernández Ávila encabeza la *CROM Orizaba*, una de las organizaciones sindicales con mayor presencia histórica en la región, desde donde ha tejido una red de interlocución real con trabajadores, empresarios, comerciantes, profesionistas y organizaciones sociales.
A diferencia de otros aspirantes que fincan su aspiración en el respaldo de un alcalde en funciones o en el aparato de un partido, el dirigente cromista llega con trabajo propio. Su experiencia en los ámbitos federal, estatal y municipal le ha permitido ser un puente: hoy dialoga con el sector empresarial sobre inversión y generación de empleo, mañana defiende salarios y derechos laborales con los trabajadores, y al día siguiente escucha de frente a vecinos y comunidades que buscan soluciones.
Esa visión le ha dado una característica poco común en la política actual: *la capacidad de sumar, no de dividir.*
En un escenario donde aún persisten prácticas que condicionan programas sociales, presionan a beneficiarios o utilizan recursos públicos para construir candidaturas, la figura de Hernández Ávila representa el contraste. Su planteamiento es claro: *servir, no controlar.*
El dirigente no ha hecho su carrera bajo una sola sigla partidista. Su lucha ha estado vinculada a principios de justicia social, defensa del trabajo digno y bienestar colectivo, valores que hoy encuentran coincidencia con el discurso de la Cuarta Transformación, pero que en su caso vienen de años de trabajo sindical, no de una coyuntura electoral.
Por eso, la pregunta que hoy se hacen en los círculos políticos de Orizaba es contundente:
*¿Qué han construido por cuenta propia los aspirantes y qué parte de su presencia depende de un padrino político?*
Porque contar con estructuras, con el apoyo de un alcalde o con la operación de un grupo, no es lo mismo que tener la confianza de la gente.
De cara a 2027, el verdadero desafío para todos los que aspiran a una curul será demostrar quién ha trabajado por sus comunidades y quién solo opera para su grupo. En esa evaluación de trayectoria, propuestas, resultados y capacidad de representación, Alfredo Hernández Ávila aparece como un perfil que no solo busca una candidatura, sino que plantea un modelo distinto de hacer política.





