Manuel Trujillo Flores, dirigente del
Comité Regional Campesino
de Zongolica.
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El campo requiere de proyectos productivos para que la
gente ya no reciba dádivas de nadie
Por Domingo Simón
Ortega
Zongolica, Ver.- 17
de mayo 2012.- El presidente del Comité Regional Campesino, Manuel Trujillo
Flores afirmó que “en época electoral, los partidos políticos ofrecen despensas
y apoyos extraordinarios a la gente, sin embargo, lo que requiere el campo son
programas y proyectos productivos para que los campesinos ya no reciban dádivas
de nadie”.
Bastante molesto
porque en tiempo de campaña política, la población indígena y los trabajadores
del campo, son utilizados como “carne de cañón” por los partidos políticos,
explicó que “en el distrito de Zongolica que lo integran 24 municipios, el 80
por ciento de los votos son “verdes”.
Dijo que con el apoyo
de la dirigente estatal de la Confederación Nacional Campesina (CNC), Bertha
Hernández, se logró que los productores de la región de Zongolica vayan a
recibir 20 mil plantas de cítricos, entre limón persa y naranjos, así como
abono orgánico para su cultivo.
Lamentó que los
candidatos de la izquierda y de la derecha, no presenten propuestas o proyectos
concretos para rescatar al campo del distrito de Zongolica, “que sólo lleguen
con despensas y un costal de promesas de que van ayudar a la gente indígena y
campiranos, sin que digan cómo lo van hacer”.
Trujillo Flores
expresó que los actuales programas de apoyo al campo que maneja la Secretaría
de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa)
simplemente no aterrizan con efectividad en esta región de las altas montañas,
debido al excesivo burocratismo con que son operados por funcionarios menores.
Propuso que las
instituciones políticas y sus abanderados deben escuchar más a las
organizaciones campesinas e indígenas para que conozcan realmente cuál es la
problemática que prevale en esta región de Zongolica.
Para concluir afirmó
que se requieren de programas y proyectos productivos que reactiven el agro
veracruzano, para que los trabajadores del campo no estén esperanzados a las dádivas
que, en época de elecciones, entregan algunos candidatos.




